Mario José Moncada
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Probable conflicto por ley de tarjetas
Mario José Moncada
La aprobación del proyecto de ley de promoción del uso de las tarjetas de crédito y regulación de los intereses, podría convertirse en un nuevo foco de conflicto entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, en torno a un negocio que en los últimos tres años ha registrado un crecimiento del 71 por ciento en su cartera de crédito.
El vocero presidencial, Lindolfo Monjarretz, confirmó ayer que el presidente Enrique Bolaños decidirá la suerte de la ley después que sea aprobada, pero el diputado Wilfredo Navarro, de la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento, criticó las declaraciones brindadas la semana pasada por el mandatario, quien dijo que la propuesta sólo beneficiaría a 200 mil personas.
Bolaños recordó entonces los controles de precios e intereses que había impuesto el régimen sandinista, en la década de 1980.
“El Presidente de la República va a pronunciarse hasta que el Parlamento envíe el texto de la ley a la Presidencia, una vez sea aprobada, para su análisis”, declaró de forma escueta Monjarretz, quien no se aventuró a considerar un posible veto presidencial.
“El Presidente dijo que la ley sólo beneficiaría a 200 mil personas (los actuales tarjeta-habientes), pero detrás de cada usuario hay cinco personas más del núcleo familiar, así que estaríamos beneficiando a casi un millón de personas”, respondió Navarro, quien no precisó cuándo podría ser aprobada la propuesta de ley.
Navarro se preguntó cómo el presidente Bolaños se puede oponer a la propuesta legislativa, “cuando los mismos dueños de bancos dijeron que estaban de acuerdo con la regulación, y lo único que dijeron es que no nos metiéramos con los intereses, lo cual no vamos a cambiar, sino vamos a regular los abusos que se cometen”, insistió.
Las empresas emisoras de tarjetas de crédito, Aval Card y Credomatic, declinaron pronunciarse sobre el tema ayer, pese a las reiteradas consultas de LA PRENSA.
EN CRECIMIENTO
La cartera de préstamos de las tarjetas de crédito ha registrado un crecimiento del 71 por ciento desde el 2001 a la fecha, al pasar de 1,156 millones de córdobas a los actuales 2,641 millones de córdobas.
Según el economista Néstor Avendaño, hasta septiembre el Sistema Financiero Nacional tenía una cartera de préstamos total equivalente a 15,732 millones de córdobas (cerca de 975 millones de dólares), de los cuales el 16.9 por ciento correspondía a créditos otorgados a las tarjetas de crédito, es decir 2,641 millones de córdobas (cerca de 165 millones de dólares).
Al hablar de la cartera en riesgo de las tarjetas de crédito, Avendaño indicó que equivalía a ocho millones de dólares, es decir el cinco por ciento de la cartera total del sector.
“Creo que es correcto y necesario supervisar este tipo de crédito a corto plazo, es justo para los consumidores”, dijo Avendaño, quien se dedica a realizar análisis regulares sobre la salud del Sistema Financiero.
“Este tipo de crédito no fomenta la producción, que es lo que necesitamos en Nicaragua, sino que es un consumo de corto plazo”, añadió el economista.
DICTAMEN LISTO
La Comisión Económica del Parlamento ya emitió un dictamen favorable para la aprobación de la ley de promoción del uso de las tarjetas de crédito y regulación de los intereses, que pretende eliminar la figura del fiador solidario para tarjeta-habientes con un techo de crédito que no supere los 1,000 dólares.
El dictamen admite que “las tarjetas de crédito son uno de los instrumentos más eficientes para la agilización de la dinámica comercial, ya que se han constituido en un elemento casi indispensable para el manejo de todo tipo de operaciones comerciales”.
Pero considera que algunas de las empresas que emiten tarjetas de crédito “se aprovechan de la necesidad, para obligar a celebrar contratos con los necesitados del crédito, en condiciones altamente onerosas y hasta lesivas en contra del usuario”.
El diputado Navarro mencionó que, cuando una persona propietaria de una tarjeta de crédito entra en mora, la empresa emisora de la tarjeta demanda al fiador por una suma que supera la deuda.