Josué BravoCorresponsal / Costa Rica
Los habitantes de los cantones de Quepos y Parrita permanecen en las calles bajo el temor de que en los próximos días otro sismo de similar intensidad al ocurrido la madrugada del sábado frente a Islas Damas, en el Pacífico costarricense, pueda generar mayores pérdidas materiales, así como vidas humanas.
Estos dos cantones fueron los más afectados por el sismo de 6.2 grados en la escala de Richter, que sacudió a todo este país a las 2:07 de la mañana del pasado sábado, cuyo epicentro fue a 10 kilómetros de Quepos, frente a Islas Damas, dejando como saldo a ocho personas muertas por causas indirectas, 526 viviendas dañadas, varias carreteras agrietadas, derrumbes y afectaciones en puentes.
Los pobladores de estos lugares permanecen en suspenso, durmiendo fuera de sus viviendas, unos recluidos en casas de campañas y otros pernoctando a la intemperie, ante el anuncio del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), de que es posible que otra réplica similar ocurra durante los próximos 10 días.
Es el caso de la familia Barrantes, de Parrita, compuesta por cuatro personas, quienes desde la mañana del sábado están sobre una acera porque el sismo de 6.2 grados agrietó las paredes y el piso de su vivienda, por lo que temen que otro fuerte movimiento acabe de derrumbarla.
Ante esta disyuntiva, la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) una vez más llamó a la calma a los pobladores de esos lugares, aduciendo que las réplicas a los sismos principales son normales, pese a que se mantiene la alerta amarilla para todo el Pacífico central del país.
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes confirmó que todas las vías que resultaron agrietadas ya fueron habilitadas.
Un grupo de ingenieros inició ayer la evaluación de 228 viviendas, para determinar si pueden o no seguir siendo habitadas.
La CNE ordenó, al menos por hoy, la suspensión de clases en unos 30 centros escolares ubicados en ambos cantones, para que un grupo de ingenieros evalúen los daños causados y evitar poner en riesgo la vida de los escolares, en caso que las edificaciones presenten daños severos.
La CNE informó que varios camiones cisternas suministraron agua potable en algunos poblados aledaños a Parrita, en vista que hasta ayer no había sido normalizado el servicio del vital líquido.