Roberto Argüello Noguera
En su telegrama de pésame a la familia de la periodista asesinada María José Bravo, el Secretario General del FSLN dice que “hechos absurdos y sancionables como éste, a los/ las sandinistas nos corresponde hoy, como siempre, continuar defendiendo y consolidando día a día” (a la joven democracia nicaragüense).
Menos mal que es sincero al reconocerle juventud. Ya que todos entendemos que la democracia nació en el noventa. Porque “otorgar la paternidad de la democracia al Frente Sandinista sería como imputarle a Caín la creación del quinto mandamiento” (J. Rizo C.)
Pero es en el siguiente párrafo que “se despacha hermoso”: “El FSLN, cuya vocación libertaria y compromiso democrático es incuestionable, expresa no sólo su enérgica condena, su profundo rechazo a estas acciones bárbaras, propias de una forma rudimentaria y anacrónica de imponer posiciones políticas o de cualquier otra índole, y sobre todo rechaza y condena que la brutalidad y el fanatismo sigan cegando la razón, la inteligencia y el corazón”.
“¿Vocación libertaria y compromiso democrático?” Pero en sus años de dirigente de la nación abundaron las condenas a treinta años, las embajadas se llenaron de asilados, los campesinos fueron forzados a entregar sus cosechas al gobierno, en la Costa del Caribe ciertos grupos fueron forzados a “emigrar” dejando atrás ranchos, cosechas, animales e historia.
Se hacía lo que decían o te encarcelaban o expropiaban… “y su palabra era ley”. Se levantaron muros y se cerraron calles.
¿Y Enrique Bermúdez, Arges Sequeira, Jorge Salazar y Carlos Guadamuz, sólo para citar a unos cuantos? Aunque totalmente diferentes entre sí, fueron víctimas de esas “acciones bárbaras” para imponer posiciones políticas de forma brutal y fanática, sin corazón ni razón.
“Con la revolución todo… fuera de la revolución nada”. ¿Recuerdan? “Aquí va a hacer falta postes para colgar a los burgueses”. Tomás era el “centinela de la alegría del pueblo” y le dio de bofetadas a profesionales y garroberos.
A otro se le ocurrió “cortar las manos a quienes hagan huelgas”.
Otro: “la revolución es fuente de derecho”. ¿Recuerdan? ¡Y hay más! ¡Sigamos con el referéndun!