Elízabeth Romero
Un ciudadano estadounidense que desde hace un año aproximadamente radicaba en una casa de la colonia Ché Guevara, en Managua, fue arrestado por agentes de la Policía Nacional y acusado por presunta corrupción de menores y por tenencia de droga.
Las autoridades policiales cuentan con una denuncia en relación del delito de corrupción de menores, por parte de las familiares de una de las adolescentes.
Hasta ayer los investigadores habían identificado al menos a tres adolescentes que frecuentaban al extranjero en la casa número 22 de esa colonia, situada en las cercanías de Plaza Inter.
No obstante los investigadores no descartan que el número de adolescentes pueda ser mayor, explicó la segunda jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionada Miriam Martha Torres.
El extranjero fue identificado como Pool Jeans, de 67 años, a quien los agentes policiales le encontraron en su poder menos de cinco gramos de marihuana.
La funcionaria policial explicó que las fotografías pornográficas encontradas en poder del estadounidense eran de personas adultas, pero que servían para mostrarlas a las adolescentes que lo frecuentaban.
El caso fue investigado por la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), cuyos peritos realizaron ayer una reinspección del hecho con la presencia del sospechoso. Al lugar acudió una patrulla policial con la técnica canina.
EN MANOS DEL JUEZ
La Policía no descarta que el estadounidense esté involucrado también en el delito de trata de personas.
El caso fue remitido ayer al Juzgado Séptimo Penal de Audiencias por los delitos de corrupción de menores y abusos deshonestos.
La audiencia se realizará a las 3:00 de la tarde de hoy viernes.
MERETRICES EN LA CASA
Vecinos del sector aseguraron que pese al tiempo de residir el estadounidense en el lugar, ni siquiera conocían su identidad, únicamente conocían su nacionalidad, pues no se relacionaba con los habitantes de esa colonia.
Casi a diario, dijo un vecino, salía en su camioneta negra y regresaba muchas veces acompañado de meretrices. Pero estaban enterados que a su vivienda acudían personas del sexo femenino. “Venían mujeres. Eso era normal a toda hora del día o de noche. Las iba a sacar a lugares como Camino de Oriente”, refirió uno de los vecinos.