Carlos Martínez Morán
La joven de 17 años que fue violada y luego lesionada de múltiples machetazos por cuatro sujetos en un sector de Xiloá, dio señales de mejoría en el Hospital Antonio Lenin Fonseca, pero todavía su vida se encuentra en riesgo.
Ayer la joven pudo hablar con sus familiares y explicar los dolores que le aquejan debido a la brutal agresión, ocurrida la noche del sábado pasado, cuando regresaba a su casa, después de darse un chapuzón en compañía de unos amiguitos.
De manera pausada y con mucha dificultad, relató que cuando regresaba a Ciudad Sandino, a eso de las 7:30 p.m., fueron interceptados en el sector de los Bosques de Xiloá, por cuatro sujetos que estaban armados con machetes.
Señaló que uno de los niños le advirtió que corrieran lo más rápido posible porque había escuchado decir a uno de los sujetos que la iban a secuestrar para violarla.
Indicó que todos corrieron en dirección a casas que se encontraban como a unas cinco cuadras, pero al pasar por unos terrenos baldíos, la joven perdió pie y cayó de bruces, lo que fue aprovechado por los delincuentes, quienes de inmediato la llevaron a unos matorrales, donde la golpearon y luego procedieron a ultrajarla sexualmente.
“Yo intenté gritar para que alguien me ayudara, pero uno de los hombres me dijo que me callara o me iban a cortar la cabeza”, dijo.
Explicó que la violaron repetidas veces durante varias horas y que perdió el conocimiento debido a los golpes que le propinaban en la cabeza y en otras partes del cuerpo.
Agregó que después que todos saciaron sus instintos sexuales, uno de ellos le dijo que se acostara boca abajo y le descargó un machetazo en la espalda.
“Yo les suplique que no me hicieran eso, que no me mataran, que no le diría nada a nadie de lo que habían hecho conmigo. Pero uno de ellos dijo que no me podían dejar viva. Entonces un moreno me dio un machetazo en la cabeza, otro en la espalda, después me dio en la mano, después no supe porque me quedé desmayada”, dijo con voz entrecortada.
Agregó que no sabe cuánto tiempo pasó sin sentido y que se despertó cuando sintió que las hormigas le picaban en todo el cuerpo.
“Yo intenté ir al agua, pero no pude porque no podía moverme. No me sentía el cuerpo. Escuche que alguien me llamaba en la oscuridad pero no pude responder”, relató la víctima.
La muchacha es atendida por sus familiares en una cama del Hospital Antonio Lenin Fonseca. Una señora que dijo ser tía de la víctima informó que tenían temor de que algún amigo de los autores de este hecho, llegue al hospital a hacerle daño.
“Nosotros nos alegramos de que ella ya va mejorando, pero tenemos miedo que alguno de esos malvados se introduzca a matarla, porque ellos saben que ella va a llegar a los Juzgado a reconocerlos”, dijo la señora.
Señaló que esta situación la expusieron en la Policía de Ciudad Sandino, para que enviaran a un agente a cuidar la entrada de la sala, pero no ha llegado nadie.