Roberto Pérez Solís
El secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), José Antonio Zepeda, dijo que seguirán con la disposición de suspender las clases todos los viernes en las escuelas de educación primaria y secundaria.
La medida de protesta es para forzar al Gobierno a mejorar el presupuesto para Educación del próximo año, y de esta manera conseguir un incremento salarial digno.
Los maestros están solicitando, de acuerdo al Plan Nacional de Educación, un incremento salarial con el que se pueda costear el cien por ciento de la canasta básica.
En la actualidad el sueldo para un maestro de primaria y secundaria es de mil 146 y mil 360 córdobas respectivamente. Mientras que el valor de la canasta básica, según Zepeda, supera los 2 mil 500 córdobas.
“Si el 15 de diciembre no hay nada claro sobre el incremento salarial, no iniciamos el próximo año escolar. Los maestros llegaremos a nuestros centros de trabajo el 18 de enero no a trabajar, sino a iniciar una huelga de brazos caídos”, dijo Zepeda.
“Hay plata de donde sacar el dinero, están los mil 400 millones de córdobas que anualmente se le transfieren a los bancos, pero también se puede reducir el gasto público”, añadió el dirigente de ANDEN.
Los maestros también han comenzado a recoger firmas entre la población las que serán presentadas a los diputados de la Asamblea Nacional y a las autoridades gubernamentales, para dejar precedentes de que existe una aprobación total del pueblo nicaragüense a las demandas del magisterio.