Fátima Tórrez González
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Vigilante del Injude preso por homicidio
Fátima Tórrez González
Pidiendo justicia por la muerte de su hijo llegó doña Karla Peralta al Juzgado Segundo Penal de Audiencia, donde es acusado José Luis Urbina López, de 49 años, vigilante del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deporte (Injude), por la muerte de Oscar Agustín Meléndez Calderón, de 19 años.
“Queremos justicia, al que mataron no es un perro. Por el hecho que no tengamos un abogado, no es posible que el hombre ande tranquilamente en su casa como si nada”, dijo Peralta, madre de la víctima, al mostrar su inconformidad por el arresto domiciliar decretado al acusado.
La madre del fallecido dijo que no se dieron cuenta el día que se realizó la primera audiencia, donde le decretaron el arresto domiciliar.
“Mire, nosotros nunca hemos andado en esto, (juicios) no sabemos nada y nadie nos avisó de la audiencia, porque yo no hubiera permitido que lo mandaran a su casa”, dijo la adolorida madre.
HOMICIDIO EN LA IMPUNIDAD
La señora Peralta denunció que su hijo es la segunda víctima que muere a manos presuntamente de los vigilantes del Injude.
“La muerte del primer muchacho nadie la denunció porque era solo, no tenía familia. Deben de parar esas muertes porque ese es un local para que los jóvenes lleguen a divertirse”, dijo Peralta.
Según el Ministerio Público, el hecho ocurrió el 28 de octubre a las 2:00 p.m., cuando la víctima en compañía de dos amigos llegaron a jugar basketball al Injude, ubicado de la Colonia el Periodista 500 metros al norte.
Los jóvenes escalaron el portón del local para cortar camino y evitar dar la vuelta, logrando así entrar a las canchas, pero Urbina López los intentó sacar.
“El acusado ordena a la víctima y sus acompañantes que abandonen el local, pero los jóvenes hicieron caso omiso. El acusado se enojó y disparó con el revólver calibre 38 marca Jaguar”, dijo la Fiscal.
El impacto de bala le penetró en el abdomen a Meléndez Calderón, provocándole la muerte.
La juez María Concepción Ugarte mantuvo el arresto domiciliar al acusado, “porque no ha violado las medidas establecidas y está presente en el juicio que se le sigue por homicidio”, dijo la judicial.
Además, impuso una caución económica de mil córdobas.
La juez programó el juicio oral y público para el 20 de enero del próximo año.