Juan Ambrosio Coe
Son variadas las opiniones respecto a que si es saludable subsidiar a dueños de los transportes colectivos, como consecuencia del alza mundial del crudo. La más acertada es el análisis que el doctor Julio Francisco Báez hiciera en respuesta a las preguntas del periodista de TV-Noticias del Canal 2, cuando recomendara al gobierno no permitir que los transportistas (dueños) sigan chantajeando directa o indirectamente al pueblo, con cobros impositivos de subsidios o aumentarle la tarifa a los pasajes.
Ambas cosas son lesivas a los intereses populares y a ellos mismos; pues entregarles 30 millones de córdobas va en detrimento de la inversión del adoquinamiento de calles, reparación de carreteras, etc.
Otra de sus recomendaciones fue vetar la ley de subsidios aprobados por los diputados a favor de los dueños de estas unidades de transporte colectivos, de precaria condición de servicio; por considerar una decisión errónea y peor que el mismo incremento tarifario.
Además, no seguir respondiendo a estas demandas con resoluciones cortoplacistas o parches, que harán empeorar más nuestro futuro socioeconómico; sino crear una política de Estado definida para largo plazo.
Los dueños de estas unidades, igual que cualquier comerciante, nunca han estado en “bancarrota” por causa de las alzas; mucho menos han estado muriéndose de hambre, como realmente sí ocurre con la gran mayoría del pueblo.
Todos sabemos que con esta situación sus ingreso netos han mermados, nada más. Ellos deben de asumir sus responsabilidades como “empresarios” que son. El pueblo aporta con su estómago y ellos con sus ingresos.
Es hora que sean honestos administradores de los recursos que reciben del pueblo a cambio de los servicios que se le presta, no descapitalizándolos en adquisiciones que desajustan sus ingresos, sin atender prioritariamente el mantenimiento de sus unidades, integrando a la reserva bancaria en concepto de depreciaciones para nuevas adquisiciones, etc.
Si el gobierno subsidia a un grupo de “empresarios” en un negocio privado por el simple hecho de que se merman sus ingresos, ¿quién va a subsidiar la canasta básica de más de 700 mil familias de bajos recursos, subempleados?
Educador