- Histórico reconocimiento por Maduro
AFP
TEGUCIGALPA.- El presidente Ricardo Maduro, en nombre del Estado de Honduras, pidió perdón públicamente el jueves por el asesinato y desaparición de dos personas perpetradas por militares y policías en los años noventa.
“La tarea que hoy me toca llevar a cabo, es quizá una de las más penosas de mi gestión como Presidente de la República: reconocer que en administraciones anteriores de mi país se cometieron abusos y graves violaciones a los derechos de las personas”, afirmó el mandatario en un acto público en la Casa de Gobierno, este de Tegucigalpa.
Maduro añadió que el acto de pedir perdón fue un compromiso que asumió el Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con asiento en Costa Rica.
“La detención ilegal, el asesinato y la desaparición forzada de personas son crímenes de la peor naturaleza”, subrayó el presidente.
El perdón fue por el abuso de autoridad porque se probó que militares mataron a Juan Humberto Sánchez en 1994 y policías asesinaron a Dixie Miguel Urbina en 1995.
El 4 de junio de 2003 la Corte condenó al Estado de Honduras a exhumar los restos de Sánchez, pedir perdón a los familiares y pagarles una indemnización cercana a los 300,000 dólares.
Sánchez ingresó a Honduras procedente de El Salvador, donde era operador de radio Venceremos del entonces guerrillero Frente Farabundo Martí pata la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, el 9 de julio de 1992, amparándose en una amnistía aprobada por el entonces presidente (1990-94) Rafael Callejas.
Sin embargo, un día después efectivos de las fuerzas especiales de contrainsurgencia del Ejército hondureño lo sacaron su casa, y sus restos fueron hallados días después por vecinos en la orilla de río Negro, en la zona fronteriza Honduras-El Salvador donde lo sepultaron.
Los restos fueron exhumados por las autoridades judiciales el pasado 25 de agosto y entregados a los familiares.
En tanto, Urbina fue detenido por agentes policiales el 22 de octubre de 1995 y luego de estar desaparecido fue asesinado.
La Comisión Interamericana, a petición de las víctimas, llegó a un acuerdo con el Estado de Honduras de que pidiera perdón a los familiares, publicara el acuerdo en un diario hondureño y construya una obra en nombre de la víctima.
“La construcción de una democracia puede exigir grandes sacrificios, pero ésta nunca debe hacerse violentando las libertades e infringiendo nuestros derechos”, destacó Maduro en su discurso al pedir el perdón.