Una nueva terapia social y personal

Lillian Levi

Quien tiene ojos sabe que nuestras sociedades están enfermas. Y en materia de ver males en la familia ajena, nadie puede tirar la primera piedra. Cosas muy graves ocurren o han ocurrido en la familia de cualquier persona. A veces pareciera que el destino se ensaña con algunas familias, pues vemos tragedias o enfermedades que se repiten a lo largo de varias generaciones, o dolencias que diezman a toda una familia, o violencias sexuales que tuercen la vida de las niñas, o parientes que mueren en el abandono en un asilo mental porque ya no pudieron soportar tanto sufrimiento, o jóvenes que se suicidan de puro desamor, o familias desgajadas por un exilio. Y qué decir de las guerras. ¿Qué familia nicaragüense no ha sido tocada por la violencia política?

Los sufrimientos que estos eventos nos causan andan por ahí mordiéndonos el alma, y muchas veces la terapia convencional o la fe no nos bastan, porque se trata no sólo de recuperar el equilibrio o la salud propia, sino también la de las generaciones siguientes.

Por fortuna, también las ciencias del comportamiento evolucionan, y van surgiendo nuevos paradigmas. La terapia sistémica transgeneracional de Bert Hellinger forma parte de esa corriente innovadora, y ofrece una nueva interpretación para los males que aquejan el alma de la gran familia humana, y una nueva herramienta para hallar paz, tanto en lo interior de la persona como en lo familiar y en lo político. Ésa es una de las novedades: la reconciliación política entre las facciones rivales y también entre los grandes conglomerados sociales.

Este enfoque, que ha venido a revolucionar el campo de las terapias convencionales, ha probado ser un poderoso instrumento para la reconciliación política, como demuestra la experiencia de Hellinger en países asolados por la guerra, lo que es de especial interés para Nicaragua, cuyas heridas no acaban de cicatrizar.

El autor Bert Hellinger es un psicoterapeuta alemán con larga experiencia. Estudió primeramente filosofía, teología y pedagogía. Durante 16 años fue misionero de una orden católica (de la que luego se retiró) que desarrollaba su labor entre los zulúes de Sudáfrica. Posteriormente se desempeñó en Europa como psicoanalista, y mediante la dinámica de grupo, el análisis transaccional y diversos métodos de hipnoterapia llegó a desarrollar su propia terapia sistémica y transgeneracional. En la actualidad es mundialmente reconocido como una de las figuras claves de la psicoterapia.

Ahora Bert Hellinger ha venido por primera vez a Nicaragua, y se tiene la ocasión de presenciar directamente su labor terapéutica grupal durante dos días consecutivos, hoy 3 y mañana 4 de noviembre, en el Centro de Convenciones del Crowne Plaza.

Es una magnífica oportunidad de conocer este nuevo enfoque para sanar las heridas propias y las de la sociedad nicaragüense. Se llevará muchas sorpresas, y de seguro aprenderá usted mucho sobre su propia familia y sobre los conflictos sociopolíticos, aunque nada más asista en calidad de espectador.

La autora es escritora

Editorial
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