Inseguridad en cementerios de Managua

Pandilleros roban de todo cuando asisten a entierros de sus compinches Norma Valle Los rostros invadidos por el recuerdo también reflejaban enojo por no encontrar en la tumba de sus familiares la cruz, la placa de mármol o las flores que colocan para adornar el lugar. “Vengo a poner flores y a ver que la […]

  • Pandilleros roban de todo cuando asisten a entierros de sus compinches

Norma Valle

Los rostros invadidos por el recuerdo también reflejaban enojo por no encontrar en la tumba de sus familiares la cruz, la placa de mármol o las flores que colocan para adornar el lugar.

“Vengo a poner flores y a ver que la tumba esté limpia y me encuentro con que se robaron la cruz donde está enterrado mi hermano, ya van dos veces que sucede, aquí hay un problema enorme no hay quien cuide bien, falta protección”, manifestó ayer María Teresa Marenco, al visitar el cementerio general.

El administrador de este cementerio, Rigoberto Muñoz, ante la situación de inseguridad, dijo que en las últimas dos semanas han llovido las denuncias.

LO ROBADO SE VENDE LEJOS

“Los robos se dan a la luz del día. El problema es que casi diario los servicios que brindamos son entierros de pandilleros o gente que fue delincuente, entonces ahí es donde aprovechan los amigos del difunto para robarse las placas de mármol y cristos”, manifestó Muñoz.

Se conoció que los criminales sustraen los adornos de valor para luego venderlos en los departamentos alejados de Managua.

El colmo es que también se roban las flores y coronas para luego venderlas en las afueras del cementerio.

Los vigilantes del cementerio general dicen que no pueden controlar la entrada de los ladrones porque el lugar es público, además porque el camposanto tiene 42 manzanas y hay casi un millón 500 mil difuntos y el personal de seguridad sólo es de cinco personas.

POCA VIGILANCIA

“Es difícil tener control por falta de recursos económicos. Sólo recaudamos dos millones 200 mil córdobas anuales. Si aquí tuviéramos 13 vigilantes el índice de delincuencia dentro del cementerio se reduciría”, dijo Muñoz.

Los robos se incrementaron desde la semana pasada, a medida que se ha venido acercando el Día de los Difuntos que se celebra mañana.

Para prevenir estos hechos la administración del cementerio ya solicitó la ayuda de la Policía Nacional para que resguarde a las 200 mil personas que se estima llegan en esta época.

OPORTUNIDAD PARA DESEMPLEADOS

Los primeros en llegar a los cementerios desde muy temprano son los trabajadores que brindan servicios de limpieza de las tumbas.

Harold Rocha, llegó desde ciudad Darío —como todos los años— a ofrecer sus servicios de lavar, rozar y pintar las tumbas.

Las tumbas yacen en abandono durante todo el año y en algunas situaciones las personas se aparecen por el cementerio sólo hoy y mañana.

“Por 20 córdobas rozo todo el monte, 80 cuesta si quiere pintar la tumba y cinco pesos si sólo quiere que le ayude a regar. Estos días son buenos y la gente quiere que la tumba esté limpia, entonces me gano mis centavitos que me ayudan a resolver mis problemas económicos”, dijo Rocha.

A otras personas que les va bien durante estos días es a las vendedoras de flores en las afueras de los camposantos, quienes ofrecen una gran variedad de arreglos naturales que van desde los cinco a los 60 córdobas.

Los ramos de crisantemos y encajes cuestan desde diez córdobas, mientras que los de girasoles, rosas, hierberas y margaritas van desde los 20 a los 50 córdobas.

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