En la Costa Caribes educa con las uñas

La Pastoral Educativa del Vicariato Apostólico de Bluefields se realiza con grandes limitaciones. Iniciada en 1920, tiene un historial de abnegación y sacrificio. Con el nombre de “Educación para un pueblo nuevo”, hace una gran labor en las zonas rurales. Se necesita más apoyo del MECD Roberto Sánchez RamírezESPECIAL PARA LA PRENSAACADEMIA DE GEOGRAFíA E […]

  • La Pastoral Educativa del Vicariato Apostólico de Bluefields se realiza con grandes limitaciones. Iniciada en 1920, tiene un historial de abnegación y sacrificio. Con el nombre de “Educación para un pueblo nuevo”, hace una gran labor en las zonas rurales. Se necesita más apoyo del MECD

Roberto Sánchez RamírezESPECIAL PARA LA PRENSAACADEMIA DE GEOGRAFíA E HISTORIA DE NICARAGUA RSÁ[email protected]

“Educación para un pueblo nuevo”, es el nombre de la Pastoral Educativa que realiza la Iglesia Católica en el Vicariato Apostólico de Bluefields, con ella se pretende dar un aporte a la creación de las condiciones para que en la Costa Atlántica el desarrollo se haga realidad, partiendo de la formación de las personas a través de la educación.

El Vicariato Apostólico de Bluefields se creó como jurisdicción eclesiástica el 2 de diciembre de 1913, por disposición del Papa San Pío X, al mismo tiempo se crearon la Arquidiócesis de Managua y las Diócesis de León y Granada. El primer Obispo del Vicariato fue el capuchino de Cataluña, España, monseñor Agustín Bernaus y Serra, tomó posesión el 19 de mayo de 1915.

Desde Bluefields los sacerdotes capuchinos se internaron en los ríos y lagunas, iniciando la formación de ministros laicos, líderes de salud y agricultura, catequistas y delegados de la Palabra de Dios, amas de casa y parteras. En pocos años el Vicariato promovió la educación en las parroquias.

PRIMER COLEGIO CATÓLICO

En 1920 llegaron a Bluefields, provenientes de España, siete hermanas teresianas capuchinas de la Madre del Divino Pastor, las clases comenzaron con 87 niñas; después hubo internado y en 1947 abrieron una secundaria para señoritas. El colegio fue conocido en Bluefields como “El Convento”, luego fue demolido y en la actualidad se construye allí el Complejo Judicial.

El 20 de noviembre de 1943 tomó posesión del Vicariato, monseñor Mateo Hiedhammer, primer Obispo de origen norteamericano, quien priorizó la fundación de más escuelas en las parroquias de toda la Costa Atlántica. En 1945 trajo a los hermanos de La Salle. En mayo de 1944, monseñor Mateo encargó a fray Enrique Barth la construcción del Colegio San José, el primer director fue el doctor Félix Romero y Ocón, al que sucedió el hermano Dennis.

EL CRISTÓBAL COLÓN

Mediante acuerdo con el Gobierno de Nicaragua a partir de 1923, la misión católica había asumido el Colegio Cristóbal Colón. Entre los directores estuvieron los frailes Melchor, Buenaventura, Gonzalo, Ignacio y Lorenzo. En 1928 se suspendió el contrato y se renovó en 1941; asumió la dirección el padre Henry y subdirector el padre Lorenzo.

En 1954, mediante un nuevo contrato se hicieron cargo los hermanos de las Escuelas Cristianas, tomando el nombre de Instituto Nacional de Varones Cristóbal Colón. Monseñor Mateo trajo a las hermanas de Maryknoll y de Santa Inés, estableciendo numerosas escuelas parroquiales, procurando la mayor calidad en la educación impartida, realizándose en 1961 la Primera Conferencia Educacional del Vicariato. Estas jornadas fueron determinantes para la socialización de los trabajos educativos y pastorales.

EDUCACIÓN PARA UN PUEBLO NUEVO

Desde 1989 se inicia la tarea de crear escuelas en las comunidades rurales donde el Ministerio de Educación no tenía cobertura. Primero sería una experiencia informal de Escuelas Comunitarias Campesinas y luego nacería el proyecto Educación para un Pueblo Nuevo, que toma forma después del paso del huracán Joan que asoló la ciudad de Bluefields.

Se empieza a asumir escuelas rurales en Muelle de los Bueyes, El Rama, Nueva Guinea y Paiwas. Los educadores son personas de las mismas comunidades, voluntarios, de cuya formación la Iglesia se hace responsable. Hubo iniciativas impulsadas por el Vicariato para pedir al Ministerio de Educación que se abrieran escuelas en el área rural de la Costa, al inicio de los años 70. Incluso en El Rama se formó un Comité de los 100,000 nicaragüenses de Zelaya sin escuela.

Después de mucho insistir sin resultados, el Gobierno optó por hacer una experiencia con alumnos normalistas que mandaron a la montaña, no aguantaron y el resultado fue muy negativo. En 1975, el Gobierno manda 100 plazas de maestros que al año siguiente serían duplicadas. La formación de estos maestros tuvo que ser asumida por la Iglesia.

Este primer intento de trabajar con maestros pagados por el Estado fracasó a raíz de los acontecimientos de 1976, en los que varios maestros fueron torturados y asesinados por la Guardia Nacional; la Iglesia lo denunció y el Gobierno le quitó la responsabilidad de la educación rural en la Costa.

En 1979 se reinició una nueva experiencia en Paiwas y después de la guerra se continúa con la educación rural en varias parroquias. En 1992 se recibe ya un aporte del MECD consistente en el equivalente a la tercera parte del sueldo para 100 maestros. Desde 1999 el Vicariato cuenta con el apoyo de un hermano de La Salle que coordina la Pastoral Educativa. El programa se ha extendido con apoyo de una subvención del MECD y otras ayudas conseguidas fuera de Nicaragua.

Actualmente el Vicariato Apostólico atiende a 27,505 niños y jóvenes, de los cuales 22,118 en áreas rurales. Para este trabajo cuenta bajo su responsabilidad con 903 maestros que desempeñan su labor en 533 centros educativos; de ellos 512 son escuelas rurales situadas en los lugares donde el MECD no llega a tener cobertura.

Funcionan escuelas rurales multigrado en las parroquias de Muelle de los Bueyes, El Rama, Ubu-Norte, El Ayote, Waslala, Siuna, Mulukukú, Nueva Guinea y los ríos de Bluefields. Aparte hay escuelas e institutos en 19 comunidades urbanas con 289 maestros y 6,146 alumnos.

EDUCACIÓN DE ADULTOS

Se atiende en Educación de Adultos a 1,895 alumnos. Se está impulsando experiencias nuevas e innovadoras en la educación rural, como institutos con carreras técnicas, sobre todo en el campo agropecuario para capacitar a jóvenes y adultos en la mejora de sus cultivos y ganado, dando así un aporte significativo al desarrollo rural. Merecen especial mención en este sentido, las iniciativas en Waslala y El Ayote.

Es prioritaria la formación de los maestros. Se realiza de dos maneras. Por medio de talleres de capacitación para los responsables de cada proyecto educativo parroquial y directores de centros y para los maestros en sus parroquias. Estos talleres se financian con recursos conseguidos en el exterior del país.

La otra forma es la profesionalización de los maestros. En el presente año, de los maestros que trabajan en el área rural, 480 están estudiando en las modalidades que se les ofrecen por encuentro: bachillerato, escuela normal, universidad, formación técnica, etc. Para esos estudios reciben apoyo del Vicariato, que les paga su alimentación y en muchos casos les brinda el hospedaje en locales de las parroquias. De esa manera se prepara a los maestros para un mejor desempeño de sus tareas.

Con fondos que el Vicariato ha gestionado fuera del país, se han reconstruido más de 200 escuelas. Se hace con un método de autoconstrucción, contando con la valiosa colaboración de los padres de familia de los niños beneficiados. A las escuelas rurales se les ha equipado con mobiliario y material didáctico; pero necesitan apoyo del MECD para mejorar la calidad de los centros educativos. En el presente año se están construyendo con fondos propios 18 escuelas rurales y un instituto. En cada una de las parroquias y en la mayoría de las escuelas rurales y colegios, disponen de una biblioteca bien abastecida para prestar servicio bibliográfico de apoyo al estudio.

En el trabajo de educación, la colaboración de los padres de familia es un auxiliar de primer orden. Ellos son los mejores colaboradores de la Pastoral Educativa del Vicariato. Cada una de las escuelas tiene su Comité de Padres, apoyan al maestro, ayudan en la reconstrucción de las escuelas y se ocupan del traslado de los materiales que se necesitan, tanto de construcción como didácticos.

En cada una de las escuelas se da la Formación Cristiana, de manera abierta y con total respeto de la pertenencia religiosa de los alumnos. El Vicariato atiende las siguientes modalidades: Educación Multigrado, Educación de Grado Único sobre todo en el área urbana, Educación de Adultos, modalidades de Educación por Encuentros, Educación Preescolar, Primaria y Secundaria; Educación Agropecuaria y Técnica, y Educación Especial.

OBJETIVO DE LA PASTORAL EDUCATIVA

Manifestar que la evangelización tiene que ir de la mano con la promoción humana y con la educación fundamental, atender escuelas en las comunidades rurales que no están siendo atendidas por el MECD, dando en ellas formación humana y cristiana; reforzar la atención del MECD en el área urbana, insistiendo en inculcar los valores cristianos, priorizar la formación de los maestros y velar por la protección y defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Por las características propias de la Región Caribe de Nicaragua, se debe mantener buena relación y decidida colaboración con las autoridades del MECD, trabajar siempre en colaboración con los padres de familia y darles también a ellos capacitación, que los maestros vivan en la misma comunidad de la escuela y de ser posible que sean originarios de ella, hacer que la escuela se convierta en el “corazón” del desarrollo de las comunidades, dando una educación pertinente y de calidad, contribuir desde la escuela en la preservación y mejora del medio ambiente.

FALTA APOYO DEL MECD

Las escuelas parroquiales a cargo del Vicariato Apostólico de Bluefields, reciben una subvención del MECD que permite pagar una parte de sueldos de los maestros, pero no se equipara con lo que ganan los maestros nacionales. La mayor parte de los maestros del Vicariato reciben 930 córdobas mensuales.

La cobertura asumida por el Vicariato en la educación rural le cuesta al MECD el equivalente de 22 dólares cada alumno por año, mientras que los alumnos que atiende directamente el MECD cuestan el equivalente de 83 dólares.

Las escuelas parroquiales reciben aportes de instituciones internacionales, en especial de la Iglesia Católica que canaliza su ayuda a través del Vicariato, mientras el MECD y el Gobierno de Nicaragua asumen su responsabilidad con esas alejadas comunidades.

RECORDADOS EDUCADORES

A partir de la creación del Vicariato Apostólico de Bluefields, los sacerdotes capuchinos, tanto de origen español como norteamericano, realizaron una gran labor educativa, trajeron además una serie de congregaciones religiosas que impartieron la educación en toda la Costa Caribe de Nicaragua.

Se mantiene el recuerdo de los vicarios Agustín Bernaus y Serra, Matías Solá y Farrell, Mateo Niedhammer, Salvador Schlaeffer y en la actualidad a cargo del Vicariato, monseñor Pablo Schmitz, con el apoyo del obispo David Zywiec.

Entre las y los educadores que se recuerdan, figuran: madres Loreto San Martín, Concepción Rivera, Emilia Casaso, Martha Bernardeta, Natividad Torres, Perseverancia Leona, Soledad Molina, Cándida Coll, Natividad Gilven, Misericordia Simón, Cecilia Poll.

Hermanos de La Salle: Dennis Rulac (primer director de la comunidad), Jerónimo Patric, Fabián de María, Benildo Luis, Santiago Miller, Lucas, Luis, Víctor, Miguel, Tomás, Juan, Francisco, Walterio, Clarence y Martín.

Hermanas Lael Niblick, Jenny Flor, Consuelo Chang, Francisca, Fátima, Kathryn Schilling, Teresa de Jesús Rosales, Maureen Courtney, Vida Esperanza Cerrato, Ana María, Genoveva, María Drezewiecki, María José Monfils, Juana Vander Bloomen, Inés Fisher, Karla Klaver, Elena Kurth, Rosamaría Agneessens, Alicia Ramírez, Laura Zelten y Juana Jarvis.

FUENTE INFORMATIVA

La Iglesia Católica en la Costa Atlántica del Caribe de Nicaragua, P. Gregorio Smutko, sacerdote capuchino. Historia Eclesiástica de Nicaragua, Edgard Zúñiga C., Historia de la Costa Atlántica, Germán Romero Vargas.

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