Beatriz Céspedes L.CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN
Un paciente con un trauma craneoencefálico tuvo que sostenerse durante un día más en cuidados intensivos del Hospital Doctor Luis Felipe Moncada, de San Carlos, al no poder avanzar la ambulancia hacia Juigalpa por los pegaderos que impiden el tránsito sobre la carretera que une a Río San Juan con el resto del país.
Las fuertes lluvias de los últimos días han proliferado los trechos de caminos intransitables y la noche del pasado martes, en la zona de Santa Isabel —entre San Carlos y Laurel Galán— una rastra de gaseosas terminó atorada en el lodo, luego de fallidos intentos por lograr transitar ese trecho.
Al amanecer del miércoles, un bus de la ruta San Carlos-San Miguelito sufrió igual suerte y al mediodía ya eran cuatro los vehículos atrapados.
“Ese camino ha terminado con las ambulancias, las que mantenemos en constante reparación”, manifiesta el doctor Randall Olivas, director del Hospital de San Carlos, al señalar que el problema del mal estado de la carretera afecta los traslados de enfermos. “Los pasajes aéreos sobregiran los gastos del hospital, pero tenemos que asumirlos cuando las reparaciones se prolongan”, indicó el médico.
Ismael Duriez, delegado de Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) para el departamento, indicó que el día martes se reparó el trecho de Laurel Galán, restableciéndose el pase en ese sector.
Informó que las reparaciones forman parte del mantenimiento El Tule-San Carlos, pero que primero están dando respuesta a los lugares que tienden a convertirse en pegaderos.
“Actualmente se está trabajando en el sector La Argentina y se tienen limitaciones con la obtención de un banco de materiales para las reparaciones”, refirió Duriez.
A su juicio, las rastras de madera —que circulan a un promedio de dos por día en el camino— inciden negativamente en su mantenimiento, ya que son vehículos muy pesados, al igual que las rastras de gaseosas y cervezas.