- Transportistas quieren que usuarios paguen más en enero, además del subsidio estatal de C$30 millones
- Red de Consumidores dice que los buseros son chantajistas y no tienen razón para exigir aumento de tarifa, porque dan mal servicio
Johnny Cajina G.y Wilder Pérez
El subsidio estatal de 30 millones de córdobas otorgado a los transportistas para los próximos dos meses, no parece ser la solución a la crisis que enfrenta ese sector, por lo que representantes de los buseros, taxistas y camioneros coincidieron ayer en que es inevitable encontrarle una salida por la vía del aumento a la tarifa.
Según los líderes de las principales organizaciones de transporte del país, es necesaria una solución en que los usuarios asuman parte del impacto del aumento en los precios de los combustibles, aunque también quieren que las compañías petroleras que operan en Nicaragua aporten a la solución del problema al “sacrificar” sus márgenes de ganancia.
“Lanzaremos un S.O.S. a los usuarios, porque de ellos depende que el transporte se pare. Si no se aumenta a la tarifa el transporte no continúa. La situación es insostenible y por eso le decimos a la sociedad que si quiere seguir con el servicio, que pague más tarifa”, expresó ayer Antonio Betanco, presidente de la Federación de Transportistas Colectivos de Nicaragua (Fetracolnic).
MINISTERIO DE HACIENDA: MEDIDA ES TEMPORAL
El ministro de Hacienda, Eduardo Montiel explicó que la medida del subsidio para los transportistas es temporal y que el presupuesto de la nación no está en capacidad de continuar soportando esta carga.
“En el 2005 veremos qué medidas se tomarán. De momento hay ideas concretas, pero se necesita de la voluntad del Ejecutivo y de la Asamblea Nacional para encontrar una solución a la crisis”, señaló Montiel.
Betanco añadió que el subsidio “no llena las expectativas del sector transporte y ni siquiera viene a paliar o mucho menos a solucionar el problema. Nuestra federación ha dicho hasta la saciedad que sólo vía subsidio no se resuelve el problema, tiene que ser una combinación de subsidio, tarifa y sacrificio de usuarios y transportistas”.
El dirigente de Fetracolnic, organización que aglutina al 85 por ciento del transporte interurbano a nivel nacional, reclamó al Gobierno por “dejar a buen resguardo las maxi- utilidades” de las compañías petroleras, que se han negado a reducir sus márgenes de ganancia.
“Definitivamente esta famosa compensación vía subsidio no viene a solventar la crisis. Creemos justo y necesario que el Gobierno vete lo aprobado (el subsidio), porque no palia ni resuelve medianamente la crisis”, señaló Betanco.
Rafael Quinto, líder de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte (Urecotran), que aglutina a unas 80 cooperativas de transporte, aseguró que “el alza (a la tarifa) es una cuestión de tiempo, debido a que nadie puede soportar los actuales precios del petróleo”.
PASAJE DE TRES CÓRDOBAS
Quinto dijo a LA PRENSA que una vez consumido este último subsidio, el pasaje de bus, al menos en lo que respecta a la capital, podría subir hasta a tres córdobas.
“No podemos seguir subsidiando el transporte, y somos el único sector económico que lo hace. Todos los empresarios lo saben, nadie subsidia nada y hasta Unión Fenosa está pidiendo aumento en sus tarifas”, expresó Quinto, quien considera que el incremento a las tarifas de transporte ha sido siempre necesario.
Vidal Almendárez, presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis (Fenicotaxi), dijo estar a favor de la entrega de los 30 millones para el gremio de transportistas, pero señaló que “ningún subsidio va a llenar las expectativas que implica el impacto de los precios del combustible. Hay una brecha muy grande entre la última tarifa aprobada por el Ministerio de Transporte e Infraestructura y el alza sufrida en los últimos meses por los combustibles”, explicó.
RED : “CHANTAJISTAS”
Ruth Zelma Herrera, dirigente de la Red de Defensa del Consumidor, expresó que los transportistas tienen problemas de interpretación de su función social, mientras que los gobiernos de turno han caído en su sistema de chantaje, al no darle una solución definitiva al problema.
“Creo que el problema de fondo es que en Nicaragua, pero particularmente entre los transportistas de los buses de Managua, prevalece la cultura del abuso, del maltrato y del chantaje. No han llegado a entender que desempeñan un servicio de carácter público y tienen que asumir con responsabilidad su papel o sencillamente cambiarse de actividad”, opinó Herrera.
“Los buseros suelen buscar soluciones a sus problemas poniéndose como víctimas, cuando en realidad ellos son victimarios de los usuarios”, dijo Herrera.
“Con sus chantajes han acostumbrado a los diputados y gobiernos de turno a que todo es por presión y por chantaje, se ha jugado el juego de ellos. Es un sector que se da el lujo de presionar y no cumplir con los usuarios; respetamos sus derechos, lo que exigimos es que la contraparte, que es el servicio a los usuarios, sea tomado en cuenta”, agregó.
Herrera ejemplificó de forma sencilla: “Cuando el pasaje valía dos córdobas, el servicio era malo; después valía 2.25 y seguía siendo malo, hoy vale 2.50 y es malo; si ya les dieron subsidios, ya les aprobaron compensaciones, no tienen justificación de seguir pidiendo alzas”, agregó.
Herrera no descartó hacer una protesta similar a la de mayo de 2002, cuando los usuarios del transporte público se unieron para evitar un aumento en la tarifa.
LA DISTRIBUCIÓN
Los transportistas esperan negociar con el Gobierno la distribución del subsidio de 30 millones de córdobas, aprobado esta semana por el Parlamento.