- Inseguridad política y económica son aún un riesgo
Wilder Pérez R.
Por un lado, las elecciones municipales podrían caer como agua a una estufa para el agitado clima político de Nicaragua; por el otro, el país enfrentará mayores problemas en su economía y sólo el diálogo nacional podría rescatarlo.
Esa fue la conclusión a la que llegaron Luis Humberto Guzmán, experto en política, y Néstor Avendaño, especialista en economía.
Ambos presentaron ayer, en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), el “Índice de Riesgo País de Nicaragua, tercer trimestre de 2004”, que en dos capítulos —el de las inseguridades políticas y el de los económicas— aglutina 712 puntos básicos, demostrando que hubo 94 razones más en el segundo trimestre, para pensar que Nicaragua es un país problemático para realizar inversiones financieras.
En el caso de la política, el riesgo aumentó 72 puntos, por tres razones principales: la debilidad del Poder Judicial, la desigualdad (especialmente ante las leyes) y la “internacionalización” del conflicto entre la Contraloría General de la República y el presidente Enrique Bolaños.
A pesar de eso, Guzmán vaticinó que en el resto del año 2004 y en todo el 2005, “podríamos tener una disminución apreciable del riesgo político, con un clima menos crispado, tras la elección de nuevas autoridades municipales, el Parlamento parece haber salido de su parálisis y probablemente eso nos ahorre el conflicto de la elección de la nueva junta directiva, y si hay diálogo nacional esto contribuiría a mejorar el país”.
Guzmán insistió en lo trascendente que está resultando el municipalismo, porque está acabando con las barreras ideológicas, ya que la gente vota por la persona que cree que más le conviene, además, los candidatos cada vez tienen un mayor nivel profesional.
En lo que tuvo sus dudas, fue en el ámbito económico, lo que fue confirmado por Avendaño.
Según el economista, lo que se prevé es una desaceleración del crecimiento económico, principalmente “por la incapacidad estatal de aplicar un efectivo programa de ahorro de combustible este año, lo cual va a incidir en el próximo”.
A eso, Avendaño sumó la reducción de la cooperación internacional hacia Latinoamérica, cuya prioridad sería ahora el Medio Oriente, más el hecho que el Gobierno sea “incapaz” de reducir la deuda de 800 millones de dólares con países que no son miembros del Club de París, entre ellos Costa Rica, al que se le adeudan 550 millones de dólares.
Ambos expertos coincidieron en que la salida más próxima es que el presidente Bolaños convoque a un verdadero diálogo nacional, para buscar soluciones a la mayor parte de la población.
ENTRE TODOS SE PUEDE
“El Presidente a la hora de convocar a un diálogo nacional, debería poner sobre la mesa los principales problemas del país y pedir que todos contribuyamos a buscarle soluciones, porque no son problemas de fácil solución, como la desigualdad, cuyos índices en Latinoamérica son los más grandes del mundo, y mientras más desigualdad, hay más pobreza”, dijo el experto en política Luis Humberto Guzmán.