Roberto Pérez Solís
Preocupados por los altos índices de violencia en Nicaragua, un grupo de jóvenes pertenecientes a varias comunidades religiosas emprendieron desde hace ocho días una Caminata Profética.
El punto de salida de los muchachos fue el puesto fronterizo de El Guasaule, Chinandega, y desde entonces han recorrido a pie una buena parte del Pacífico nicaragüense. Ellos se han propuesto propagar el mensaje de Dios a los habitantes de las ciudades y municipios que logren visitar.
Una mochila conteniendo unos cuantos productos de uso personal y una gorra sobre sus cabezas para disimular un poco la inclemencia del sol en sus máximas horas de esplendor, es lo único que cargan los viajeros.
“La caminata es para que el Señor sane nuestra tierra y los cielos de Nicaragua, que nos salve de la violencia, de los homicidios y también de la corrupción”, dijo Julio Tenorio, líder del grupo.
RECORRIDO DOLOROSO
En su camino han sido muchos enfermos, niños, miembros de grupos juveniles y alcohólicos quienes han recibido oraciones de salvación. La meta de los jóvenes es recorrer, además de la zona del Pacífico una parte o toda la zona Central. El recorrido lo piensan terminar en el municipio de Las Manos, en Nueva Segovia.
“Hasta el momento vamos sólo cuatro, pero somos un grupo numeroso. A los otros se les rompieron los dedos, les salieron las ampollas y momentáneamente se desprendieron del grupo”, indicó Tenorio.
“Nicaragua es el primer país de Centroamérica que va a recorrer 600 kilómetros de adoración, oración y exaltación del nombres de Jesús. Tuvimos fecha de salida pero no de llegada”, añadió.