Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ
Después de la realización de distintos estudios científicos, la especialista peruana del Centro Internacional de la Papa (CIP), doctora Nelly Espinola, sostiene que para los países pobres el camote es una verdadera alternativa alimenticia porque constituye una fuente importante de carbohidratos, minerales, vitaminas y antioxidantes.
La doctora Espinola, contratada por el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), se desplazó a territorios de Nueva Guinea, Managua, Matagalpa, León, Chinandega y Estelí para capacitar a su personal y productores a fin de promocionar las diferentes técnicas de procesamiento y elaboración de alimentos a base de camote.
La experta afirma que el camote tiene calidad auténtica como fuente de calorías y buen contenido de vitaminas y minerales, demostrándose que con esta planta se pueden elaborar comidas, postres y bebidas de excelente valor nutritivo.
ALTERNATIVA ALIMENTICIA
Estudios realizados por el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) indican que las familias segovianas y de otras regiones del país tienen serios problemas de seguridad alimenticia y calidad nutritiva, ya que los productos que consumen carecen de vitamina A y otros nutrientes.
“Uno de los problemas principales en la dieta alimenticia es la falta de vitamina A en los productos tradicionales, por lo que se hace necesario diversificar los sistemas de producción con alternativas de cultivos ricos en vitamina A, hierro y calcio, como el camote”, afirmó la doctora Espinola, especialista en nutrición
Señala que Perú produce 250,000 toneladas de camote en una superficie de 16,000 hectáreas, básicamente en la costa y valles interandinos, dando respuesta a la problemática alimenticia.
Entre las variedades del camote figuran el morado, chileno, viudo, rosado, pata de gallo, costeño, alforjero amarillo, zapallo, lancetillo, María Angola y Cayetano; los cuales sirven para alimentación de infantes, niños, ancianos y enfermos.
El camote, que figuró en la época precolombina como uno de los principales alimentos de los indígenas mesoamericanos, es cultivado por más de cuatro mil productores de los departamentos de Nueva Segovia, Madriz y Estelí.