Benjamín Guerra
La hora de la verdad aconteció el 19 de julio de 1979 cuando el 70 por ciento de nicaragüenses honrados y trabajadores fuimos ilegalmente atacados, golpeados, torturados, encarcelados, robados, racionados, confiscados y muchos miles asesinados, sin compasión alguna, por las fuerzas militares irregulares del FSLN, tenebrosamente apoyados por una conspiración criminal de traidores ciudadanos y países que de manera antidemocrática e ilegal los legitimaron, sin el voto del pueblo, para destruir material y humanamente nuestro país.
Las víctimas de estos actos criminales de lesa humanidad contra un pueblo indefenso fueron sacrificadas en aras de que los delincuentes y terroristas mantengan actualmente el secuestro político de los poderes del Estado de la Madre Patria. Nicaragua vive hoy en día políticamente mangoneada por los mismos verdugos nacionales y extranjeros que se han apoderado de Nicaragua para mantener al pueblo con hambre y sin trabajo.
A la hora de la verdad antes mencionada, ¿dónde estaban los nicaragüenses dignos? ¿qué hicieron para evitarla? ¿qué harán para que Nicaragua vuelva a ser una República democrática y no una cueva de ladrones y corruptos?