Roberto Argüello Noguera
Se descubrió la corrupción en Costa Rica. Ello demuestra que la corrupción es corrupción en todas partes. Lo diferente entre nosotros y los ticos, está en cómo reaccionan ellos y cómo no reaccionamos nosotros.
Han sido acusados dos ex presidentes de Costa Rica de haber recibido comisiones de varios cientos de miles de dólares a cambio de contratos con compañías extranjeras.
Las reacciones de los ciudadanos van desde la petición de renuncia al ex Secretario de la OEA, al ex presidente y correligionario Miguel Ángel Rodríguez, hasta las manifestaciones de repudio contra la corrupción convocada por los rectores de las universidades ticas. Los otros poderes del Estado —unidos al Ejecutivo— han asegurado que, de ser encontrado culpable el ex presidente Rodríguez, recaería sobre él todo el peso de la ley.
Lo de Nicaragua es diferente. Si comparamos las cifras —entre Costa Rica y Nicaragua— lo de los ex presidentes ticos son “raterías”. En Nicaragua se habla de centenas de millones de dólares. En Nicaragua el peso de los acusados pareciera ser mayor y más importante que el peso de la justicia, la ley y la dignidad de Nicaragua juntas. Y eso, no parece importarle a nadie.
Y los rectores de las universidades nicas andan tirando morteros homicidas, encabezando manifestaciones que buscan más dinero para el beneficio de sus pandillas.