San JoséAFP, ACAN-EFE
El ex Presidente de Costa Rica, Rafael Ángel Calderón, fue el “cerebro” de la trama para distribuir 9 millones de dólares en “comisiones”, de un préstamo de Finlandia a la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), aseguró a la Fiscalía el anterior presidente de la institución, Eliseo Vargas.
Vargas, quien el martes compareció durante doce horas ante los fiscales, aseguró que el plan fue fraguado en la casa del ex presidente Calderón (1990-94), líder hasta hace poco del gobernante Partido Unidad Socialcristiana, reveló ayer el noticiero de Canal 7, con base en una copia de la declaración.
El ex presidente Calderón rechazó las imputaciones de Vargas, un ex amigo y hombre de confianza suyo, y aseguró que es la declaración de “un hombre desesperado”, que tiene mes y medio de estar en la cárcel, y que busca obtener beneficios de la Fiscalía.
Calderón fue formalmente imputado en el caso, tiene impedimento judicial para salir del país y este jueves tendrá que rendir su declaración ante la Fiscalía, y podría ser detenido o sometido a alguna otra medida precautoria.
El ex presidente de la CCSS, en detención preventiva desde el 7 de septiembre, afirmó también que el ex candidato presidencial del opositor Partido Liberación Nacional (PLN), Rolando Araya, coordinó con Calderón, en 2001, la aprobación legislativa del empréstito, que recibió un trámite “relámpago” de apenas tres días.
En su declaración, Vargas señaló que mientras Calderón ejercía influencia con los diputados del PUSC, partido al que pertenece, Araya hacía lo mismo con los de la bancada del PLN por medio del entonces jefe parlamentario de este grupo, Guido Alberto Monge.
Aseguró que a mediados de 2002, en una reunión en la casa de Calderón, éste repartió el dinero de comisiones: a Vargas le correspondió 740,000 dólares, pues había sido diputado durante el trámite del préstamo y ahora era presidente de la CCSS.
A Gerardo Bolaños, entonces directivo de la CCSS y ahora bajo arresto domiciliario, le tocó 370,000 dólares, al igual que al gerente de modernización de esa institución, Juan Carlos Sánchez, y al ex presidente Calderón. Estos dos últimos tienen impedimento de salida del país.
El llamado préstamo finlandés a la CCSS, de 39 millones de dólares, que desató en Costa Rica una cascada de escándalos de corrupción, se utilizó para la compra de equipos médicos a la empresa finlandesa Instrumentarium, a través de la corporación costarricense Fischel.
La Fiscalía investiga al ex Presidente por haber recibido 450,000 dólares a través de una sociedad panameña que él controla llamada Sultana, como parte de los fondos del crédito finlandés que distribuyó otra sociedad manejada por Walter Reiche, presidente ejecutivo de la Corporación Fischel, firma costarricense que representó a Instrumentarium en el negocio.
El presidente de la corporación Fischel, Walter Reiche, también en prisión preventiva como Vargas, fue mencionado por éste como la persona del sector privado que coordinó las acciones con Calderón.
“Don Rafael Ángel Calderón fue la primera persona que me habló del proyecto Finlandia, esto fue hace mucho, antes de la aprobación de la ley, a mediados del año 2000”, señaló Vargas en su declaración.