Moisés Martínez
La moda en el negocio del transporte colectivo, en Nicaragua, parece ser la intimidación.
Las amenazas de paro de los transportistas le han dejado a este gremio 72 millones de córdobas sólo en subsidios directos en lo que va del año 2004.
El último acuerdo entre el Ejecutivo, los diputados de la Asamblea Nacional y los transportistas, establecieron la entrega de 30 millones de córdobas más en subsidios directos para ese gremio, para que afronten el incremento de costos debido a las alzas en los precios de los combustibles.
En julio, el Gobierno dio los primeros 42 millones de córdobas, también en subsidios directos por este mismo problema. El dinero les fue entregado en efectivo a los transportistas y, según conoció LA PRENSA, de la misma forma les serán entregados los últimos 30 millones.
Los montos de los subsidios los determinan en base a análisis del Ministerio de Hacienda y Crédito Público y las propuestas de los mismos transportistas. Según fuentes parlamentarias, el Ministerio de Transporte (MTI) no ha realizado ningún estudio especializado para determinar cuál ha sido el impacto real de las alzas en los combustibles para el sector del transporte colectivo.
LA PRENSA intentó comunicarse con Yamil Kuant, director de Transporte Terrestre del MTI, para confirmar si existía o no un informe para determinar los montos que se les entregan a los transportistas, pero éste no respondió las llamadas a su celular.
SALDRÁN DE SOBRE-RECAUDACIÓN
El diputado Agustín Jarquín Anaya, de la Comisión de Transporte, reveló que estos fondos saldrán de una sobre- recaudación tributaria que tiene registrada Hacienda y Crédito Público.
“Hacienda nos dijo que disponía de una sobre-recaudación tributaria de unos 25 millones de córdobas. Con esto dá para que el transporte enfrente el problema del combustible, hasta que concluya el año”, dijo Jarquín.
“Posteriormente, se estaría haciendo una gestión con las petroleras a los más altos niveles, estamos hablando del presidente (Enrique) Bolaños. Eso significaría unos cinco a 10 millones adicionales para apoyar a los transportistas”, añadió.
Con los acuerdos del lunes pasado quedaron desmontadas la amenaza de un paro de transporte y la posibilidad de un alza en el pasaje.
La propuesta de una ley de subsidios para reducir el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), hecha por los transportistas, también quedó en suspenso.
Sin embargo, la posibilidad de una ley de subsidio podría desempolvarse a principios del próximo año, si se mantienen las alzas en el combustible, tal y como estiman los especialistas.
Estimaciones de los propios transportistas establecen que este nuevo subsidio vendría a significar unos cuatro córdobas menos por galón de combustible.
USUARIOS EN CONTRA
Durante el pasado mes de julio, cuando se dio la última huelga del sector transporte, la consultora M&R hizo una encuesta sobre la percepción que tiene la población del sistema de transporte colectivo.
De acuerdo a este estudio, un 84.5 por ciento de los consultados dijeron que las continuas protestas de los transportistas sólo eran para buscar un beneficio propio y no el del usuario.