Fernando A. Malespín Ferreti
El odio entre los nicaragüenses que militan en diferentes partidos políticos, tiene en zozobra al país y entorpece su desarrollo normal como nación civilizada. Hay que cambiar el odio por comprensión, y no digo por amor porque los intereses creados de los políticos siempre han estado por encima de la ley y de los intereses de la Patria.
Un cambio de actitud de los políticos traería una tregua de paz y entendimiento. Si la Contraloría reclama una explicación clara al presidente Bolaños sobre determinados cheques librados a su nombre durante la campaña presidencial del 2001, ¿por qué no atiende el 100 por ciento del requerimiento legal? Como ciudadano nicaragüense entiendo que una de las partes no dice la verdad. La falta de honestidad acrecienta el odio y una situación catastrófica.
Si la acusación de la Contraloría no está sustentada en la verdad, no debemos esperar resultados trascendentales y políticamente quedaría desacreditado una vez más el pacto FSLN-PLC. Pero si es el presidente Bolaños el que oculta algo específico, que se proceda de acuerdo con lo que establecen la Constitución y las leyes, para que resplandezca la imagen democrática de nuestra patria y que los corruptos todos, sin excepción, enfrenten el mismo destino.