- “Chuki” golpeó en el pecho al adolescente que le cobró cuatro córdobas y éste falleció
- Forense confirma que golpe le paró el corazón a Ángelo Renato Abeas Parrales, de 14 años
Elízabeth Romero
Un menor de 14 años murió tras recibir un puñetazo que un vecino le asestó, la noche del martes, porque la víctima le cobró cuatro córdobas. Los vecinos del sector donde viven los familiares de la víctima señalan al hechor como una persona indeseable.
Ángelo Renato Abeas Parrales, de 14 años, es el nombre de la víctima que, según su padre, pereció a causa del golpe que le asestó Gamaliet David Laguna Espinosa, alias “Chukis”, cuya familia reside frente a la casa del fallecido, en el barrio La Primavera, donde sucedió el hecho.
Marvin Róger Abeas Solís, padre de la víctima, manifestó que según testigos Laguna reaccionó golpeando a su hijo en el pecho, cuando éste le reclamó por los cuatro córdobas.
“En respuesta le metió varios golpes en el pecho, hay vecinos que lo miraron. Siempre le pegaba, pero no era epiléptico”, aclaró Abeas, al referirse a la denuncia que por el hecho interpuso la madre del menor Martha Lorena Parrales, ante el Distrito Seis de la Policía, donde dijo que su hijo sufría de esta enfermedad. El padre del menor aseguró que Martha Lorena sufre de problemas mentales.
FORENSE CONFIRMA
El dictamen del forense del Instituto de Medicina Legal, Walter Cárdenas, indica que la causa directa de la muerte del adolescente fue arritmia cardiaca, la causa intermedia fue contusión cardiaca y la causa básica trauma cerrado de tórax debido a un golpe a la altura del pecho. En otras palabras, el golpe le paró el corazón al menor, según la jefa de Información y Análisis del Distrito Seis de la Policía, Marlene Portillo.
María Elena Rugama, madre de crianza del menor, manifestó que pese a su edad el muchacho era muy trabajador y realizaba labores en un una ferretería en el Mercado Oriental.
Rugama demandó a la Policía la captura de “Chukis”, quien fue visto ingiriendo licor la misma noche del martes después de haber quitado la vida a su hijo de crianza y en una cuadra cercana a la casa donde los restos de Abeas eran velados.
Rugama dijo que el presunto homicida es señalado en el sector de cometer todo tipo de ilícitos, pero “la gente le teme y por eso no lo denuncia, por eso nadie habla nada. Yo pido justicia, hoy más que nunca”, clamó Rugama.
NO HALLABA DÓNDE ENTERRARLO
María Elena Rugama, madre de crianza del menor muerto la noche del martes, lamentó que además del dolor por la pérdida del menor, tuvo que enfrentar la falta de un sitio donde sepultar los restos de su deudo.
La afectada explicó que desde las 6:00 de la mañana de ayer empezó su recorrido por varios cementerios, pero le dijeron que no había sitio donde sepultar los restos de su deudo.
Rugama dijo que estaba dispuesta a colocar el ataúd en un bulevar hasta que una autoridad le ayudara a sepultarlo, pero logró un sitio en el camposanto de Las Jagüitas.
“Es triste morirse, porque ahora morirse es más clavo que estar vivo”, dijo Rugama.
DECIMOSEXTO HOMICIDIO
Ángelo Renato Abeas Parrales se convirtió en la víctima número 16 de los homicidios registrados por la Policía de Managua, en lo que va de octubre. Esta cifra en menos de un mes, preocupa a las autoridades policiales capitalinas.