Luis Felipe Palacios
El dictamen de mayoría de la Ley de Carrera Judicial fue aprobado ayer en lo general por 79 votos de diputados de la Asamblea Nacional, después de más de un año de serias controversias.
Atrás quedó el bochinche protagonizado en el primer trimestre de este año por diputados liberales y sandinistas a consecuencia de la polémica generada por la aprobación de la ley, cuando varios legisladores se liaron a golpes y un juez resultó lesionado por activistas “arnoldistas”.
La ley, que contó con el consenso de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y tres bancadas legislativas, vendrá a regular la escogencia, ascensos, permisos, traslados, permanencia y disciplina de todos los funcionarios del sistema judicial.
LOS “BENEFICIOS”
El diputado sandinista Edwin Castro, de la Comisión de Justicia del Parlamento, explicó algunos de los principales consensos a los que las bancadas mayoritarias llegaron con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
En particular quedó establecido en la ley un proceso de selección, a través del cual los aspirantes que alcancen las más altas calificaciones serán los nombrados en la carrera y que la escogencia será por méritos y capacidades, y no por influencias o relaciones personales.
Castro anotó que para mayor transparencia en el sistema judicial, se introdujo concursos, exámenes de grado y al mérito, con lo que se abre la posibilidad de que profesionales capacitados entren a ser jueces de distrito, magistrados de apelaciones, y compitan con los que estén en la carrera.
UN PROCESO
Agregó, también, que todos los miembros de la carrera tienen la posibilidad de mantenerse de por vida en el sistema, según sus méritos, y poder jubilarse con dignidad.
Asimismo, dijo que la ley establece la auditoría social, o sea que la ciudadanía pueda objetar, de acuerdo a conocimientos y pruebas, los nombramientos o ascensos propuestos de cualquier funcionario.
Destacó, además, que se establece claramente el sistema disciplinario con sus sanciones respectivas; y se integrarán a tribunales evaluadores a estudiosos del Derecho de las cátedras universitarias.
JUSTICIA BICÉFALA
El liberal Wilfredo Navarro coincidió con su colega sandinista en que la Ley de Carrera Judicial “está abriendo un camino” pese a la oposición que puedan mostrar algunos sectores, incluyendo el Ejecutivo.
Rechazó que esta ley venga a ratificar la existencia de “bancadas partidarias” en el Poder Judicial, por la ligereza del acuerdo libero-sandinista después del bochinche que armaron a inicios de año.
El legislador Miguel López, de la Azul y Blanco, manifestó que la ley ratifica la presencia de magistrados nombrados por el FSLN y el PLC, liderados por los ex presidentes Daniel Ortega, y Arnoldo Alemán, respectivamente.
No obstante, el legislador reconoció que la ley también “introduce elementos innovadores” como estabilidad a los integrantes de la carrera, la regulación en el ingreso, selección, permanencia, o egreso de los diferentes miembros de la carrera judicial, “en base a los méritos académicos y profesionales, y no a los méritos políticos”.
López pidió, incluso, un respaldo presupuestario que permita la ampliación de la cobertura de la justicia en el país.
La ley que todavía deberá ser discutida capítulo por capítulo fue aprobada con 79 votos a favor y cero abstenciones, tras conocerse que la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia había desestimado los recursos de amparo sobre esta ley.