- Voto mayoritario para aprobar ley de armas que resta facultades al Presidente sobre el Ejército
Luis Felipe Palacios
El dictamen de mayoría de la Ley de Armas será aprobado por amplia votación, pese a la oposición del Gobierno del presidente Enrique Bolaños y la existencia de un dictamen de minoría que también será sometido a la Asamblea Nacional, aseguraron el liberal Wilfredo Navarro y el sandinista José Figueroa.
Navarro, primer vicepresidente del Parlamento, dijo que la controversial Ley de Armas fue colocada en la agenda de esta semana para ser sometida a discusión en la Asamblea Nacional.
Explicó que la Ley, cuestionada por el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Gobernación porque limita facultades de la Presidencia de la República, está consensuada y ajustada a las realidades del país.
DESARMAN AL EJECUTIVO
El legislador dijo que la principal inconformidad del Ejecutivo radica en el artículo 142, que estipula la ratificación por el Poder Legislativo de la compra, venta y destrucción de armamentos del Ejército de Nicaragua, con al menos 56 votos, como si se tratara de una Ley de carácter constitucional.
Navarro defendió que sea con mayoría calificada que se tenga que aprobar la compra, venta o destrucción del armamento militar, y objetó los argumentos de su colega Delia Arellano, presidenta de la Comisión de Defensa y Gobernación, quien está a favor del dictamen de minoría.
“Lo que se quiere garantizar es que para destruir un tipo de armas que afectan la soberanía nacional, haya un consenso del Parlamento para proceder a ello”, apuntó.
NO MÁS SAM-7
Una fuente del Ejecutivo estimó que de aprobarse el dictamen de mayoría de la Ley de Armas, Bolaños se verá imposibilitado de autorizar de forma unilateral la destrucción de cohetes antiaéreos portátiles, conocidos como SAM-7, como han exigido autoridades de Estados Unidos.
Navarro, al ser consultado, señaló que la destrucción de los SAM-7 “es un tema superado, porque la Asamblea Nacional dio un aval, una declaratoria en torno a esto”, y confío además en que la bancada sandinista no se opondrá a futuras destrucciones de estos misiles, “porque es un tema que tiene carácter de trascendencia nacional”.
El Ejército destruyó este año 666 misiles SAM-7 de origen ruso, de un arsenal de 2,166 misiles adquiridos por el gobierno sandinista en los años ochenta.
“LLAVE DE SEGURIDAD”
Figueroa, en tanto, opinó que la destrucción de los SAM-7 de los inventarios del Ejército “fue algo discrecional del Ejecutivo”, que tratarán de enmendar en el dictamen de mayoría de la Ley de Armas.
“El Presidente de la República siempre va a tener un instrumento, lo único que ahora tendrá que hacer uso de un procedimiento legal, y no de la discrecionalidad personal para tomar una decisión de este tipo. Él presenta una iniciativa de Ley ante la Asamblea Nacional y si lo sustenta bien, cabildea bien, seguramente los votos los va a tener de su parte, pero si no lo hace bien y quiere imponer, seguramente no va a encontrar respaldo”, comentó Figueroa.
Recordó que Bolaños recurrió a un procedimiento casuístico, de pedir a la junta directiva del Parlamento aprobar internamente una resolución de carácter administrativo, “y luego para darle determinada fuerza, la llevaron al plenario, y lo apoyaron algunas bancadas”.
“Nos opusimos porque no es un procedimiento legal, sino un procedimiento salido de la manga de la camisa del Presidente de la República”, agregó.
Figueroa coincidió con Navarro en el sentido que esta Ley de Armas “es como una llave de seguridad para que cuando se trate de procesos de destrucción, permutas o ventas de armas que son patrimonio del Estado, haya un procedimiento legal, que es un resorte del Ejecutivo, y sea ratificado por la Asamblea Nacional”.