Esta es la calle del barrio donde la madrugada de ayer, sujetos desconocidos dieron muerte a un vigilante de calle.

Matan a vigilante de calle

Personas aún no identificadas le dispararon en seis ocasiones Policía estima que muerte está relacionada con robo de pistola que portaba la víctima, pero vecinos señalan que fue por venganza Elízabeth Romero Un vigilante de Ciudad Xolotlán pereció la madrugada de ayer en una de las calles donde brindaba seguridad, luego de recibir seis balazos […]

  • Personas aún no identificadas le dispararon en seis ocasiones
  • Policía estima que muerte está relacionada con robo de pistola que portaba la víctima, pero vecinos señalan que fue por venganza

Elízabeth Romero

Un vigilante de Ciudad Xolotlán pereció la madrugada de ayer en una de las calles donde brindaba seguridad, luego de recibir seis balazos en diferentes partes del cuerpo, propinados por personas aún no identificadas por la Policía Nacional.

Con este último caso, suman al menos 13 las personas fallecidas en hechos sangrientos en el Distrito Seis de Managua, durante los tres últimos meses del año.

El caso más relevante es el asesinato cometido en contra de un joven que la semana pasada fue lanzado en un pozo seco, en el barrio Israel Galeano, que la Policía esclareció en menos de 12 horas.

En este caso, una de las víctimas sobrevivió luego de permanecer herido y semi inconsciente dentro del pozo, por un período de 72 horas, hasta que fue rescatado por los bomberos.

No obstante, hay casos que aún quedan por resolver como el cometido frente al restaurante El Madroño, ocurrido a mediados de septiembre, donde el socio de una cooperativa de buses murió de un balazo.

NO HAY TESTIGOS

El cuerpo del vigilante Jairo Noel Altamirano, de 25 años, quedó tendido en la calle, frente a una de las casas del lugar, que el hombre resguardaba cada noche a cambio de una paga de 500 córdobas mensuales.

El hecho sangriento ocurrió a eso de la 1:00 a.m. de ayer, cuando el hombre realizaba el rutinario “rondín” por el sector.

Vecinos del lugar dijeron que fueron despertados por varias detonaciones, pero no salieron a la calle por temor a los delincuentes.

La Policía dijo que el móvil fue supuestamente el robo del arma que el vigilante portaba. Pero vecinos que prefirieron el anonimato, atribuyeron el hecho a un grupo de “vagos” de barrios vecinos, que habrían cometido el crimen por venganza.

Según testigos los desconocidos habrían llegado al sitio del crimen, en un taxi.

Los vecinos expresaron que el miércoles, tres desconocidos intentaron robar en una casa del lugar, pero uno de los guardas capturó a uno de ellos y lo entregó a la Policía.

La denuncia fue presentada por el jefe de los vigilantes de calle, Carlos Adrián Vallecillo Pérez, de 34 años, quien dijo que fue llamado por el otro vigilante, Reynaldo José Suárez Cuadra, quien le comunicó por teléfono que a Altamirano “lo habían matado”.

Vallecillo manifestó a los investigadores, que la víctima se encontraba realizando sus labores de vigilancia junto a Cuadra, quien únicamente relata que escuchó disparos, se fue al sitio, y encontró a su compañero boca abajo con seis impactos de bala.

Uno de los balazos impactó en la cabeza cerca de la oreja derecha, uno en el pecho, un balazo en ambos brazos, y otros dos en ambas piernas.

DE TODO TIPO

En los casos registrados durante los últimos tres meses del año, los victimarios han liquidado a sus víctimas, propinándoles golpizas con piedras o garrotes, asestándoles cuchilladas o utilizando armas de fuego.

FUE OTRA ARMA

La Policía estima que aunque el móvil fue el robo de una pistola Makarov calibre 22, que dos días antes fue comprada por el jefe de los vigilantes, los desconocidos dieron muerte al guarda con un arma de fuego de otro calibre.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí