Douglas Carcache
SAN DIEGO, CALIFORNIA.- El ex embajador de Estados Unidos en México, Jeffrey Davidow, opina que la migración de latinoamericanos es un problema ocasionado por la falta de oportunidades en países pobres, como Nicaragua, que podría disminuir con los tratados de libre comercio, si éstos elevan en esas naciones las inversiones y el empleo, y los gobiernos mejoran la educación. “El empleo sólo a nivel del campo y de manufacturas básicas no va a rendir sueldos muy altos; y es necesario que haya una inversión en la formación y en la educación”, comentó Davidow, quien hoy preside el Instituto de las Américas en San Diego.
¿Cómo cree que puede ser frenada esa migración?
La migración de Centroamérica, México y otras partes de América Latina es un resultado de la falta de oportunidades en esos países. El nicaragüense común y corriente, o el mexicano, en su mayoría no quieren salir de sus casas, de sus hogares, y si pudieran se quedarían allá, pero hay una falta de oportunidades. Hay que enfocarse en las fuerzas que motivan la migración.
¿Qué pueden hacer los países de América Latina para promover las oportunidades?
Uno, es mejorar los sistemas de educación, de formación, para que haya un cultivo en cada país que vaya a permitir más inversión, tanto doméstica como internacional, que produzca más empleos. Todos los países tienen que estudiar si están haciendo todo lo posible. El inversionista tiene que operar apegado a la ley, tiene que pagar sus impuestos, pero los gobiernos tienen que garantizar que hay seguridad, que hay un sistema de impuestos legítimos.
¿Es posible eso en un país donde los ingresos por remesas familiares son mayores que las exportaciones, como sucede en Nicaragua?
En México las remesas son la segunda fuente de ingresos, porque primero es el petróleo, aunque si uno cuenta las exportaciones manufactureras, éstas son diez veces más grandes que las remesas. La gente viene a Estados Unidos a conseguir trabajo para mandar dinero a sus familiares. Si el Gobierno de Nicaragua o de otros países pudiera crear más empleos mejor pagados, la gente no sale.
¿Qué es necesario para crear empleo con mayor valor agregado? El empleo sólo a nivel del campo y de manufacturas básicas no va a rendir sueldos muy altos; y por eso es necesario que haya una inversión en la formación y en la educación.
¿Qué gana el Estado privatizando empresas estratégicas, como las de energía?
Veamos el caso de México. En los próximos diez años va a necesitar, para mejorar su producción de petróleo y de la electricidad, una inversión de 150 mil millones de dólares. Hoy la mayoría de ese dinero sale de la caja del Gobierno, porque la inversión privada no existe, especialmente en petróleo; y cada peso que gasta el Gobierno de México allí es un peso menos para invertir en la construcción de una escuela, el pago de un maestro, la creación de un hospital. Hay en el mundo, incluso en México, recursos privados que están dispuestos a invertir.
¿Son los tratados de libre comercio una posibilidad real de nuevos empleos?
Hay que reconocer que cualquier cambio en el comercio y la economía va a dañar los intereses de ciertas personas y creo que el Estado tiene el deber de intentar ayudar a la gente que está sufriendo, ayudándoles a encontrar nuevos puestos, a abrir nuevas fábricas y conseguir más educación. Éste es un gran dolor, pero al final del día, me parece, no hay duda de que un país económicamente abierto está en mejores condiciones que uno que está cerrado. En diez años, desde el inicio del NAFTA (tratado de libre comercio entre México, Canadá y EE.UU.), México ha triplicado sus exportaciones hacia Estados Unidos y se ha triplicado la inversión privada. Hace diez años México tenía un balance de comercio negativo con Estados Unidos y ahora vende más a Estados Unidos que lo que compra.
Pero supe que las maquiladoras de Tijuana se están yendo para China. ¿Cómo explica esa pérdida de inversiones en México?
Debe preocuparle mucho a México ese factor, pero siempre ha habido cambios así. Yo nací en la ciudad de Boston y, cuando yo era un niño la industria más grande de Boston eran textiles; y cuando ya era adolescente todas las fábricas se trasladaron al sur de Estados Unidos dejando a Boston como una ciudad muerta, pero Boston recuperó y ahora es una ciudad basada en la informática y la educación. Muchas de las fábricas que se trasladaron a Carolina del Norte luego se fueron a México y ahora se van a China. Éste es un proceso que ha pasado antes, pero no vale intentar bajar los sueldos de los trabajadores mexicanos al nivel chino; no deben hacerlo. Hay que estudiar los otros costos de la producción, lo que una empresa mexicana tiene que pagar por todos los trámites y papeleos, para hacer negocios.