- Pueden ser de personas asesinadas hace unos 13 años
Wilder Pérez R.
Dos esqueletos, el de una persona adulta y otro de un adolescente, fueron encontrados enterrados ayer en la costa este de la Laguna de Tiscapa, sin que nadie conozca su origen.
Según versiones extraoficiales, los restos encontrados contiguo al muelle de Tiscapa por trabajadores de la Alcaldía de Managua que limpiaban los alrededores, habrían permanecido sepultados durante unos 13 años y probablemente se trata de personas que fueron asesinadas.
La fuente asegura que cuando hay un asesinato y quieren ocultar los cuerpos de las víctimas, los victimarios las sepultan apiladas, como fueron encontradas estas osamentas en Tiscapa.
Pero advirtió que las pruebas fundamentales se encontrarán durante el análisis de la estructura ósea y la vestimenta.
Las osamentas estaban a pocos metros del agua, con suficiente distancia y altura para determinar que no habían muerto por ahogamiento. Además, fueron enterradas en un lugar que no es un cementerio.
El esqueleto de adulto lo hallaron tendido, con la cabeza hacia el sur. Sobre él habría quedado el cuerpo del adolescente, pero la cabeza de éste estaba hacia el norte. Ambos estaban boca arriba.
La ropa ya se había reducido a fibras de hilo, prevaleciendo sólo algunos botones de las camisas. Una teoría es que pudieron haber sido envueltos en una sábana antes de enterrarlos.
La mayor parte del cabello de cada uno se había desprendido del cráneo. Al adulto le faltaba el diente frontal izquierdo, pero no se determinó si ya lo había perdido antes de morir. El diente frontal derecho y el contiguo, eran más grandes que el resto de la dentadura.
“ESCUCHAMOS BOFO”
“Estábamos picando la tierra con una piocha cuando se escuchó bofo, entonces empezamos a escarbar con las manos y miramos que era un hueso. Yo supe que era humano porque era café, los huesos de animales son blancos; entonces avisamos a los guardaparques y ellos llamaron a la Policía”, relató Pablo Aguilar, quien en otros tiempos solía hacer exhumaciones en cementerios para ganarse la vida.
Aguilar descubrió el primer cuerpo ante el asombro de sus colegas. El segundo lo encontró el guardaparque Adrián López, mientras desenterraba, pieza por pieza, el primer esqueleto.
ANALIZARÁN HUESOS
El tiempo que los esqueletos permanecieron bajo tierra, fue calculado de manera empírica por uno de los especialistas durante la exhumación de los huesos, por lo que éste y todos los datos serán confirmados la próxima semana, cuando los forenses del Instituto Médico Legal trabajen sobre el caso.