- Reos de alta peligrosidad fueron trasladados a la Cárcel Modelo, en Tipitapa
Elízabeth Romero y Sergio León C.
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Controlan un motín de 20 horas en penal de Bluefields
| Reos de alta peligrosidad fueron trasladados a la Cárcel Modelo, en Tipitapa |
Elízabeth Romero y Sergio León C.
Las fuerzas especiales de la Policía Nacional, solicitadas ayer por las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional, controlaron el amotinamiento de un grupo de reclusos en el penal de Bluefields, que inició la tarde del jueves y duró unas 20 horas, confirmaron las autoridades.
Como resultado de ese levantamiento, que dejó un funcionario y un interno heridos, la jefatura del Sistema Penitenciario Nacional, con autorización del ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier, trasladó a la Cárcel Modelo de Tipitapa a 20 internos considerados líderes de la revuelta.
El traslado lo hicieron bajo las más estrictas medidas de seguridad, en un avión de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua.
El jefe del Sistema Penitenciario Nacional, prefecto Carlos Sobalvarro, anunció que estos 20 reclusos permanecerán bajo un régimen de seguridad, porque son considerados de alta peligrosidad.
LOS HECHOS
A eso de las 4:00 p.m. del jueves, un grupo de reclusos armados con objetos cortopunzantes, trancaron las puertas de acceso a las celdas y quemaron colchones en reclamo por supuestos malos tratos que reciben de funcionarios del penal.
Al sitio fue enviada una comisión encabezada por la Inspectora General del Sistema Penitenciario Nacional, subprefecta María Salgado, quien manifestó que las fuerzas especiales de la Policía tuvieron que actuar, debido a que los internos no permitían a los funcionarios acercarse a la cárcel y se corría el riesgo de que se propagara el fuego de los colchones que los mismos reos habían prendido.
Por espacio de 20 horas, el penal de Bluefields se mantuvo en manos de un grupo de 20 reclusos, a quienes se les atribuye la rebelión.
Las autoridades indicaron que desde la tarde del jueves trataron de persuadirlos, pero mantuvieron una actitud hostil y de desorden. Incluso, durante toda la noche la Procuraduría de Derechos Humanos y el Patronato de Reos conversaron con los internos sin lograr convencerlos.
“Yo traté de hablar con ellos y me recibieron con piedras y tubos, un policía tuvo que poner un escudo porque no admitieron conversación”, dijo Salgado.
La brigada que se tomó por asalto el penal, no utilizó gases lacrimógenos para no afectar al resto de reos ni a la población aledaña, sino que hizo uso de otras técnicas policiales.
INICIÓ EN GALERÍA DE ADAPTACIÓN
Los hechos, según Salgado, iniciaron en una galería denominada “de adaptación”, donde los reos pasan seis meses siendo evaluados. Pero la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos denunció que todo ocurrió porque un reo, que pedía atención médica, fue agredido por un oficial penitenciario.
“El reo se quejó ante sus demás compañeros. Ellos se solidarizaron con el agredido. El oficial no debió haber golpeado al reo. Él debió ser consecuente con su trabajo. Uno de los oficiales del Sistema Penitenciario se extralimitó en sus funciones”, denunció la procuradora para la defensa de los derechos humanos, Debora Grandison.
Sin embargo el ministro de Gobernación, Julio Vega, explicó que, tras una entrevista, “el interno agredió al funcionario del Sistema Penitenciario, éste tuvo que responder, hubo golpes de por medio y esto ocasionó entre los demás internos una situación difícil”.
El reo supuestamente agredido fue identificado como Víctor Sotelo Aisea, y el supuesto agresor es el jefe de Control Penal, primer alguacil Jorge Aburto.
El jefe del reclusorio de Bluefields, alcaide Carlos Manuel Muñoz Basilio, dijo que la rebelión de los reos ocurrió porque demandaban la destitución de tres oficiales penales, porque supuestamente violentan sus derechos de internos.
“Ellos reclamaban que no querían a tres funcionarios porque supuestamente no les daban atenciones. Esto se generó en reclamo general”, refirió Muñoz.
Los reos trasladados hacia el penal de Tipitapa responden a los nombres de: Víctor Sotelo Aisea, Jorge Walter Allen, Alexander Taylor, Eddy Alfredo Rigby, Yasdany López, Danilo Downs, Abraham Castro, Nicolás Davis Estrada, Yordi Murray, Wilbert Ochoa, Rubén Jarquín, César González, Eduardo Guzmán, Errol Sharp, Jorge Cooper, Winston Omeir, Enrique Álvarez, Roberto Talavera y Armando Justiniano, quienes están sentenciados por diversos hechos delictivos a penas de hasta 30 años de prisión.
SIN CONDICIONES
El jefe del Sistema Penitenciario Nacional, prefecto Carlos Sobalvarro, recordó que el penal de Bluefields no tiene condiciones para tener reclusos. Actualmente hay 110 reos y la capacidad es sólo para 68. Desde hace cinco años, las autoridades penitenciarias han pedido recursos a los diputados del Parlamento, para construir los penales de Bluefields y Puerto Cabezas.