AFP
PARÍS.- Los ciclones tropicales fueron un poco más numerosos (7) y mucho más violentos en 2004 en comparación con el año pasado, una tendencia que debería confirmarse, según los científicos, que dudan cada vez más sobre la relación entre los ciclones y el calentamiento del planeta.
Tras el paso de “Alex”, “Charley”, “Danielle”, “Frances”, “Iván”, “Jeanne” y “Karl”, la temporada de ciclones de este año, que se terminará a principios de noviembre, ya está un poco por encima de la media habitual de 5.4, según los científicos.
Para Olivier Talagrand, investigador en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) y especialista de la dinámica de la atmósfera, los científicos tienen tendencia a pensar que el número y la intensidad de los ciclones de este año podría tener relación con el calentamiento del planeta.
Este año el agua de las Antillas estaba a una temperatura “especialmente elevada” y aunque esto “no es una prueba del calentamiento global (la temperatura del agua) apunta hacia esa dirección”, explicó Talagrand en una entrevista telefónica con la AFP.
Sin embargo, para Dominique Escale, meteoróloga de Météo-France (servicio de meteorología francés), es difícil explicar el “ligero” aumento de la temperatura del agua porque “las muestras son demasiado pequeñas” y no se pueden establecer reglas.
En lo que concierne al calentamiento del planeta, que influye en la temperatura de los océanos, la meteoróloga explica que, aunque la presencia de aguas calientes (al menos 26.5 grados) es indispensable para que aparezcan ciclones tropicales, su formación depende de “muchos otros parámetros”.
Según Dominique Escale, los especialistas conocen la existencia de ciclos que pueden durar de 20 a 30 años, y la existencia de “series de años más o menos ciclónicos”.
Así, “de 1950 a 1969 la frecuencia de los ciclones estuvo por encima de la media en el Atlántico Norte”.
Más tarde, entre 1970 y 1994 hubo menos ciclones y, desde 1995 “se nota un período un poco más ciclónico, pero sin que haya forzosamente más ciclones que en el período entre 1950 y 1969”, añadió la meteoróloga.
Por otra parte, el número de ciclones pude variar mucho de un año a otro, de 2 a 12 por año desde 1960, explicó.
El año en que se registraron menos ciclones fue 1982, con sólo dos, mientras se batieron récords en 1969 (12) y 1985 (11). Aunque Dominique Escale se niega a hacer predicciones de futuro, la meteoróloga explica que no puede descartarse un aumento de la intensidad de los ciclones.
“El único consenso que existe (en la comunidad de meteorólogos) es sobre la violencia de estos fenómenos”, con vientos más fuertes y precipitaciones más elevadas.
El investigador Olivier Talagrand, experto en la dinámica de la atmósfera, también es pesimista y asegura que “tenemos que prepararnos para el aumento del número y de la fuerza de los ciclones a causa del calentamiento global”, añade.