Diálogo económico

Marcos A. Mayorga L.* Roman, Times, serif»>Opinión económica Diálogo económico Marcos A. Mayorga L.* Los últimos informes económicos de Nicaragua indican una mejora; pero el retroceso y el desempleo acumulado es tan grande que para sentirse en todos los niveles el país necesita más celeridad y mejorar el ambiente de optimismo… es posible conducir la […]

Marcos A. Mayorga L.*

Roman, Times, serif»>Opinión económica

Diálogo económico


Marcos A. Mayorga L.*




Los últimos informes económicos de Nicaragua indican una mejora; pero el retroceso y el desempleo acumulado es tan grande que para sentirse en todos los niveles el país necesita más celeridad y mejorar el ambiente de optimismo… es posible conducir la economía a un ritmo de crecimiento mayor.

La política tiene un desarrollo lento; aún está pendiente la democratización interna de los partidos políticos que admiten la renovación constante de ideas; y negociaciones o acuerdos nacionales aislados de los intereses individuales. Mientras tanto, lo que se percibe es retroceso, incertidumbre del futuro y falta de esperanza; por lo que hoy miles de conciudadanos buscan su futuro en otros países.

Este atraso en el proceso democrático que se inicia en los partidos políticos afecta a todos los poderes que el Estado de Nicaragua está organizando.

Si el tema del desarrollo económico se incluye en el diálogo político, se politizan las decisiones económicas y el país corre el riesgo de entrar en crisis económica profunda, donde nadie se beneficia. Los fondos, ingresos e impuestos que genera la actividad económica son indispensables para el funcionar de la Nación, tanto para los políticos como para los ciudadanos que tienen puestas sus esperanzas en la creación de empleos productivos.

Por la falta de acuerdos políticos ¿debemos perder la oportunidad de acuerdos que permitan dinamizar la economía, progresar y mejorar la calidad de vida de todos los nicaragüenses?

Por intereses individuales o por torpeza en el desarrollo democrático no vale la pena arriesgar el avance de la economía. El diálogo económico es una necesidad porque existen diversos asuntos pendientes que se escuchan de manera desordenada, pero que deben exponerse y organizarse; establecer prioridades y ejecutarlas. Aún hay muchos obstáculos en el desarrollo económico que pueden eliminarse y/o sustituirse por mejores opciones.

En el diálogo económico deben participar los principales actores: el capital y el trabajo. El capital está compuesto por miles de pequeños, medianos y grandes empresarios organizados en diferentes organizaciones; y los trabajadores están organizados en diferentes sindicatos, centrales y confederaciones. El Gobierno debe coordinar, facilitar, participar y ejecutar los acuerdos. Todo ciudadano aspira o es empleado o empleador; por lo que estas organizaciones tienen legítima representación de participar en el diálogo económico.

Si algún político desea aportar, debe hacerlo como empleador, empleado o facilitador y así cualquier otro sector.

A trabajadores y empresarios les une el interés de multiplicar los empleos productivos y crear el ambiente que permita salarios de buen nivel adquisitivo. Debemos luchar por superar el actual nivel de desempleo y convertir en productivo el ambiente de relaciones laborales, donde es inaceptable que miles de nicaragüenses apenas sobreviven con menos de los escasos US$100 mensuales.

El diálogo económico debe ser una práctica institucionalizada, pues la economía ha adquirido una dinámica que las mejores decisiones que se tomaron recientemente, al poco tiempo, dejan de serlo. Lo que no funciona le acarrea al país y los trabajadores un costo económico muy grande. Y este sacrificio puede evitarse con la dinámica del diálogo económico.

Para el diálogo económico no es necesario hacer conjeturas políticas de conveniencia individual o partidaria; calcular el momento antes o después de las elecciones municipales y luego de las nacionales; discutir quiénes estarán representados: que las encuestas, etc. El mejor momento para el diálogo económico es ¡ya!

El empleo es la principal preocupación de la población y es necesario generar en 15 años más de dos millones de empleos para los nicaragüenses que ya nacieron. No hay que dejarlo al azar, ni a la casualidad; será el resultado del esfuerzo de hoy, esfuerzo planificado e inteligente para asegurar el rumbo correcto del crecimiento económico sostenible.

* Ex presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua

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