- Bomberos rastrearon zonas aledañas a la laguna, pero no localizaron el cadáver
Carlos Martínez Morán
Un equipo de rescate de la Dirección General de Bomberos y familiares del niño Onedel de Jesús Guevara González, continuaban ayer la búsqueda infructuosa de su cadáver en la laguna de Tiscapa.
El menor cayó a un cauce, la tarde del domingo pasado, en el barrio 3-80 mientras jugaba bajo la lluvia con unos amiguitos.
La corriente lo arrastró supuestamente hasta la laguna de Tiscapa, donde ayer los bomberos lo estuvieron buscando todo el día.
Su mamá, Evelin González, esperaba con ansiedad que el cuerpo de su pequeño emergiera en cualquier momento, sin embargo sus esperanzas se desvanecieron a eso de las 5:00 p.m. cuando los miembros de la Dirección General de Bomberos decidieron suspender la búsqueda debido al mal tiempo y a la oscuridad que ya empezaba a adueñarse del lugar.
OBLIGADA A DEJARLOS SOLOS
Evelin González indicó que la muerte de su hijo se produjo al momento en que ella se encontraba vendiendo rosquillas en el Mercado Roberto Huembes. “Con lo que gano en ese trabajo yo mantengo a mis hijos. Como no tengo a nadie quien me ayude, los dejaba solos y por esa razón no hubo nadie quien les dijera de lo peligroso que es arrimarse a ese cauce”, se lamentó la mujer con desconsuelo.
Reina de Jesús Velásquez Palma, vecina del fallecido, indicó que vio pasar al niño y sus amiguitos en dirección al cauce.
“Eso fue a la hora de la lluvia y mi casa se encontraba inundada. Cuando yo fui al patio a buscar una pala para sacar el agua, los niños se acercaron al borde del cauce. Si yo los hubiera visto a tiempo les hubiera advertido”, dijo en tono de pesar.
Onedel de Jesús Guevara González estudiaba el sexto grado de primaria en el colegio Pablo Antonio Cuadra del barrio 3-80.