Pamela Graham
Es placentero observar cómo los nicaragüenses dentro de todo lo que hoy en el país acontece todavía conservan tradiciones familiares, así como asistir los domingos a las salas de cine o a devorar los deliciosos platillos que se ofrecen en los restaurantes de los pabellones de comida de los centros de compras.
También se celebran reuniones familiares q tradicionales como los paseos a las playas en Navidad, la celebración de Semana Santa, los Veracruces, etc. En estos lugares se aprecia la lealtad del nicaragüense a la idiosincrasia que hace bello a nuestro país.
Asimismo, se debe reconocer que hay otros nicaragüenses que celebran y practican las tradiciones familiares, pero en un nivel más “sofisticado”, ya sea visitando la casa de los abuelos o quizás la casa de verano de amigos muy allegados, o disfrutando el vigorón casero y ron con gaseosa, la carne asada con cerveza.
Para los que no cocinan los domingos hoy en día es muy normal llamar por teléfono para pedir una orden de pizza o cualquier otra comida rápida que se apetezca.
Todas estas decisiones son normales porque tuvieron varias opciones a elegir. Asimismo consideran que es normal cerrar los ojos e ignorar la pobreza, el hambre, el abuso de menores, el abuso doméstico, el alcoholismo, las drogas, la moral, la atención a los discapacitados, el respeto a los mayores, al derecho ajeno y la falta de educación.