Niño muere calcinado

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Reyneris Cerda AragónEspecial para La Prensa

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Reyneris Cerda Aragón
Especial para La Prensa




Entre escombros y cenizas fue encontrado el cuerpo, totalmente calcinado del niño de un año y medio de edad, Francisco Javier Ampié Ramírez, quien falleció luego que la vivienda donde se encontraba, en Masaya, se incendió, debido a que el televisor de la sala explotó, según la versión oficial.

La víctima se encontraba bajo el cuido de otros ocho niños, quienes al momento del siniestro jugaban en los alrededores, mientras el pequeño Francisco Javier dormía en uno de los cuartos de la vivienda, propiedad de Ibu Cuculises. Cuando vieron las llamas, los hermanos y primos del menor intentaron rescatarlos, pero el incendio les impidió la entrada a la casa.

El teniente Byron Rivera, del Cuerpo de Bomberos de Masaya, explicó que el incendio se produjo a las 6:00 p.m., en el lugar conocido como Valle Gothel, ubicado del kilómetro 14 y medio de la Carretera a Masaya, unos tres kilómetros al noroeste, en una zona muy aislada y cuyos caminos están en mal estado, lo que dificultó la llegada de los Bomberos.

Los padres del niño fallecido, Mayra Ramírez y Santiago Ampié, trabajaban a la hora del incendio, por lo que tampoco pudieron auxiliarlo.

ESTABAN SOLOS

La niña Marbellí Ampié, hermana de Francisco Javier, cuenta que éste no tuvo tiempo de salir ni de gritar, porque le calló una teja encima.

“Él estaba sentado en la cama, ya se estaba levantando de dormir… no pudo decir nada, nada”, dijo Marbellí.

Los padres aseguraron que no iban a permitir que la Policía se llevara el cadáver del menor a la morgue. “Que la Policía haga lo que va a hacer, pero que no muevan el cuerpo de mi criatura”, fueron las últimas palabras de Santiago Ampié.

La casa de Ibo Cuculises era cuidada por dos familias, la de la víctima y la del matrimonio compuesto por Damaris García y César Corea.

Los niños se quedan generalmente bajo el cuidado de Damaris, tía del menor fallecido, quien en ese momento había salido a hacer un mandado, dejando a los niños solos. Ella aseguró que siempre que sale procura no tardarse.

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