Erick Daniel Gutiérrez H.
Este artículo no pretende culminar en una crítica al concepto de visión empresarial conocido a nivel académico y empresarial, el objetivo principal es desarrollar elementos de gerencia contemporánea y lo que el concepto de visión simboliza hoy en día para niveles ejecutivos, medios y operativos de organizaciones.
Los elementos de la gerencia estratégica, debo reconocerlo, son un concepto que no va más allá de buenas intenciones que tratan de vender los grupos de relaciones públicas, comunicación corporativa, prensa, planificación corporativa o estratégica de cada una de sus organizaciones.
Actualmente el problema de corto plazo no sólo se relaciona con el buen uso de fondos, reducción de gastos y costos que implican la gestión basada en el presupuesto, por ende el corto plazo es el día a día, el problema Gerencial Contemporáneo es mantener mañana la competitividad que hoy disfrutamos, es perpetuar al negocio, adelantarse a acontecimientos.
Bien decía Peter Drucker: “El mañana siempre llega. Siempre es diferente. E incluso, hasta la compañía más poderosa está en problemas si no ha trabajado para el futuro. Ser sorprendido por acontecimientos es un riesgo que ni siquiera la compañía más grande y con más dinero se puede permitir; un riesgo que el más pequeño de los negocios puede correr”.
En adelante exitosas serán aquellas organizaciones que se atrevan a analizar sus sistemas generadores de Valor Agregado de manera auténtica e integral, ya que a mediano plazo sobrevivirán las que logren adaptarse a los cambios de ambientes dinámicos y de alta competitividad.
El futuro empresarial de las organizaciones será la flexibilidad y optimización de recursos, logrado a través del direccionamiento estratégico, efectividad organizacional y de innovación continua como respuesta al entorno. No bastará pensar, y a veces creer, que hacen lo correcto; habrá que asegurarse que los resultados del negocio sean congruentes con el aprendizaje organizacional alcanzado.
Ante esta situación cabe preguntarse cómo quedan las instituciones donde un 10 por ciento de empleados mantienen alguna relación con objetivos de largo plazo, la única respuesta que tengo a mano es que son tan dinámicas que sus destrezas les permiten innovar dentro del mismo año en que son sorprendidas por los cambios.
Hasta ahora modelos tradicionales de Planificación estratégica inician con la identificación de visión, misión y valores de la organización —debo recordar que el objeto de este escrito es resaltar la importancia de la visión en los sistemas de gestión—. La complejidad, hostilidad y dinamismo empresarial del entorno en que se desarrollan las organizaciones, hace necesario realizar cambios del enfoque interno segmentado, por un enfoque integrado global desde la perspectiva cualitativa y cuantitativa aplicado al proceso de planificación y control, del cual la estrategia pasa a ser el factor clave del éxito de las organizaciones.
El desarrollo e implementación del modelo en algunos casos deja a un lado las previsiones de largo plazo y la asignación rígida de recursos por el análisis constante del entorno en relación a la organización, con la justificación de una nueva dirección estratégica. El desarrollo de nuevas técnicas de gestión, partiendo de la visión del autor y presentada con singular éxito, en la ejecución de herramientas y conocimientos de gestión han originado en algunos casos confusión en la administración, y por ende el control de gestión no es ajeno a dicha realidad.
En este sentido el Control de Gestión evoluciona a medida que la problemática organizacional plantea nuevas necesidades. Hoy se puede diferenciar el enfoque clásico, sobre el que existe relativo consenso y el nuevo enfoque atomizado en distintas interpretaciones.
El enfoque clásico con una visión interna de la empresa, de forma meramente financiera, formal y rígida, donde la esencia del control de gestión se orienta al análisis de los desvíos y medidas correctivas para acercar lo más posible la realidad a la planificación oportunamente realizada.
En respuesta a cambios del entorno empresarial se han desarrollado distintas técnicas, tales como: presupuestos por programa y base cero, en igual sentido instrumentos de análisis como la contabilidad gerencial y técnicas de planificación como administración por objetivos. De esta manera el control de gestión suponía un celoso cuidado en la ejecución de las acciones planificadas en general y de ingresos y gastos en particular.
Los elementos como creatividad, innovación y adaptabilidad, exigen algo más de las organizaciones, ya que no pueden ser tomados como únicos instrumentos formales, es así como la cultura, la inclusión, la iniciativa, capacitación y aprendizaje forman parte de esta nueva realidad.
El capital de una organización no se limita a bienes tangibles sino también a los intangibles donde el recurso humano tiene cada vez mayor incidencia junto con otras variables. En términos estratégicos la visión es una definición duradera, más no necesariamente estática del objeto de una organización, que la distingue de otras similares.
El autor es docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad Centroamericana (UCA)