Emiliano Chamorro
El huracán sólo derribó árboles, desprendió rótulos y causó inundaciones en el condado de Miami-Dade
“Gracias a nuestro Dios, el huracán no provocó estragos a los miles de nicaragüenses que vivimos en Miami”, expresó el nicaragüense Cristóbal Mendoza, presidente del Comité de Nicaragüenses Pobres en el Exilio.
Sin embargo, Mendoza asegura que la tensión y los nervios “se apoderaron” en momentos en que se había pensado que el huracán pasaría con toda su fuerza por esa ciudad estadounidense.
Mientras el huracán “Frances” se alejó, el alcalde del Condado de Miami-Dade, Alex Penelas, suspendió hoy a las 10 de la mañana el estado de emergencia, y a la vez hizo un llamado al retorno de las actividades laborales, después de cuatro días de suspensión laboral por el estado de emergencia.
Mendoza expresó que las instancias de prevención de la ciudad están preparadas para enfrentar las nuevas amenazas del huracán “Iván”, que se está formando en el Atlántico.
Dijo que al menos 30 integrantes del Comité de Nicaragüenses Pobres en el Exilio se han puesto a la orden de las autoridades, para ayudar.
El huracán “Frances” golpeó ayer domingo al Estado de Florida con fuertes vientos e intensas lluvias, dejando sin electricidad a cuatro millones de personas, arrancando techos y derribando árboles.
Unas 86,000 personas continúan en refugios, y el gobernador Jeb Bush advirtió a la población que no salga a la calle hasta que las autoridades lo autoricen.
La tormenta se debilitó el domingo en la mañana, pero los meteorólogos advirtieron que al llegar a las aguas cálidas del Golfo de México se fortalecería nuevamente hoy.
“IVÁN” AMENAZA
Mientras “Frances” azotaba Florida, se formó otro huracán en el área central del Océano Atlántico que amenazaba con seguir una trayectoria similar.
Los meteorólogos prevén que se acercará a las Antillas Menores el martes y llegará a las Bahamas el viernes, siguiendo un camino parecido al del “Frances”, aunque algo más al sur.