- Paso del huracán ha dejado a más de dos millones de personas sin electricidad
y ha causado cuantiosos daños - Bush declara “desastre mayor”
en Brevard, Indian River, Martin, Palm Beach, y St. Lucie
Agencias
El huracán “Frances” azotó Florida este sábado, con intensas lluvias y feroces vientos que dejaron sin electricidad a casi dos millones de personas, obligaron a evacuar a 2.5 millones y provocaron que el Gobierno de Estados Unidos declarara “desastre mayor” en cinco condados de ese Estado.
‘Frances’ golpeó Florida temprano el sábado con un temporal que tiró abajo tendidos eléctricos y arrancó árboles de raíz, aunque lo peor aún no ha pasado, pues se esperaba que el ojo del huracán tocara la costa atlántica de ese Estado la mañana de hoy.
El ojo del huracán se ubicaba a las 8:00 p.m. a 80 km al este de Palm Beach según el Centro Nacional de Huracanes.
El centro del meteoro pasaría por el condado de St Lucie y el toque de queda obligatorio fue impuesto en toda la región a partir de la 1:00 p.m., dijo el sheriff local Ken Mascara.
“El ojo (del huracán) pasaría exactamente por Fort Pierce”, 160 km al norte de Miami, dijo. “Tendremos vientos de más de 160km/h durante al menos cuatro horas a partir de las 11:00 de la noche”, advirtió Doug Anderson, administrador del condado.
El ciclón perdió parte de su poder inicial, pero las autoridades advirtieron que igualmente podría causar daños serios en Florida, que todavía estaba recuperándose del paso de ‘Charley’ un huracán más fuerte pero más pequeño, que dejó más de 20 muertos hace dos semanas.
“Sabemos que la tormenta, a pesar de que se ha debilitado como huracán, hará daño en muchos lugares”, dijo el sábado el gobernador de Florida, Jeb Bush.
Los vientos desenterraron árboles, hicieron volar ramas de palmeras y otros objetos, y derribaron tendidos eléctricos.
En el condado de Miami-Dade, el alcalde Alex Penelas declaró estado de emergencia y dijo que cualquier empleador que obligue a trabajar a su personal podría enfrentar cargos de negligencia criminal.
La noche del sábado, también ordenó a la Policía asegurar los caminos para evitar que algún imprudente se aventure a circular bajo la tormenta.
UN MUERTO EN BAHAMAS
Al menos una persona murió en las Bahamas el viernes cuando el huracán golpeó esas islas caribeñas, según las autoridades.
Varias urbanizaciones de la zona de Freeport, en la Isla Grande de Bahamas, fueron inundadas al subir la marea y acrecentarse el oleaje, dijo Alexander E. Williams, administrador de la agencia de emergencia. “Hemos recibido informes de inundaciones por todas partes. Estamos tratando de llevar a las personas a zonas seguras”, añadió.
El aeropuerto de Freeport estaba parcialmente sumergido en el agua.
PELIGRO DE INUNDACIONES
La lluvia y las inundaciones son también la mayor preocupación en Florida. Podrían recibir unos 50 centímetros de lluvia y olas de más de dos metros.
El gobernador Bush instó a los residentes a no salir rápidamente de sus refugios y hogares una vez que la tormenta haya pasado.
“Como todos sabemos, algunas pérdidas de vidas ocurren después de la tormenta. Habrá mucha lluvia y muchas líneas de electricidad en el agua”, dijo.
“Es una tormenta masiva (…) ésta podría ser una inundación muy significativa”, dijo Michael Brown, director del organismo Federal de Administración de Emergencias.
“Las instalaciones están siendo preparadas ahora para llevar un millón de comidas al día a los habitantes de Florida. Tenemos 600 camiones de agua, 237 camiones de hielo para llegar a las zonas impactadas”, agregó Brown.
Los meteorólogos bajaron el ‘Frances’ a la categoría 2, al disminuir sus vientos sostenidos a 165 kilómetros por hora (105 mph). Pero aunque la tormenta iba avanzando hacia Florida a apenas 8 kph (5 mph), existía todavía la posibilidad de que volviera a cobrar fuerza.
«DESASTRE MAYOR»
El presidente estadounidense George W. Bush declaró un “desastre mayor” en Florida, luego que el huracán “Frances” golpeara con fuerza ese Estado del sur, dejando a más de dos millones de personas sin electricidad y causando cuantiosos daños.
La declaración abarca a cinco condados de Florida –Brevard, Indian River, Martin, Palm Beach, y St. Lucie– y convierte a sus residentes en elegibles para recibir ayuda federal de reconstrucción tras el huracán.
“La asistencia puede incluir subvenciones para viviendas temporales y reparación de casas, préstamos con bajos intereses para pagar las propiedades no aseguradas y otros programas para ayudar a particulares y dueños de empresas a recuperarse de los efectos del desastre”, dijo el portavoz presidencial Scott McClellan, en un comunicado.
DESAFIANDO EL PELIGRO
En Miami Beach, escasas docenas de surfistas corrían unas monstruosas olas mientras el huracán agitaba las aguas, bajo la mirada de un grupo de Bomberos preparados para atender emergencias.