- Phil Garner, un manager que agrada, al frente de los Astros
René Cárdenas
Los Astros de Houston que iniciaron sus actividades en 1962 en la Liga Nacional, han tenido 15 dirigentes en su historia: Harry Craft, Luman Harris, Grady Hatton, Harry Walker, Salty Parker (interino 1972), Preston Gómez, Bill Virdon, Bob Lillis, Hal Lanier, Art Howe, Terry Collins, Larry Dierker, Jimy Williams y Phil Garner.
Como fui narrador y director de la división hispana de los Astros de 1962 a 1975, recuerdo perfectamente que muchos de los primeros dirigentes, trataron de manejar el equipo como sargentos de caballería. Algunos de ellos me hicieron recordar el comportamiento del general George A. Custer, cuando éste fue enviado por Ulises Grant, al apaciguamiento indígena en el Oeste. Custer y sus soldados murieron con las botas puestas, en la misma forma como cayeron los Colts 45s o Astros de ese entonces.
Entre todos los dirigentes del pasado, recuerdo que solamente Leo Durocher, trajo a los Astros la chispa de la conversación, estilo y el buen humor acompañado de la risa que confortaba al equipo de tantas caídas a la lona. Durocher (The lip) manejó a los Astros de 1972 a 73.
El propietario de los Astros, Drayton McLane Jr., y el gerente general Gerry Hunsiker, efectuaron la mejor contratación que se puedan imaginar ustedes, al adquirir los servicios de Phil Garner, como dirigente interino de los Astros. Pero, después de una contratación, creo que siempre hay una luna de miel.
“Sí, la hay”, dijo Garner. “La ciudad buscaba cómo ganar y entiendo el deseo porque yo vivo aquí en Houston. Por ende, he sido parte de la afición por años y también jugué en este equipo al que quiero ver que salga bien parado. Cuando me hice cargo del club, había una nube que lo envolvía todo y nadie tenía la culpa. Entonces se pensó que un cambio sería bien. Sé que los fanáticos me vieron con buenos ojos, pero si no comienzo a ganar y producir, mi cabeza podría ser la próxima en caer”.
Asistí a la conferencia de prensa de McLane y Hunsicker, en la que se anunció la contratación de Garner, como dirigente interino y Phil, en su discurso de aceptación, no hizo promesa alguna.
“Recuerdo que al inicio de la temporada se creyó que los Astros estaban destinados a ganar. A pesar del tremendo esfuerzo de los peloteros, pero por una razón u otra, el equipo llegó a un punto de lucir muerto. Me di a la tarea de hacer que los peloteros se vieran como que estaban compitiendo y muchos de ellos hicieron el intento, pero nunca nos convencieron de que lo estaban haciendo. Tú puedes expresar tus emociones muchas veces y demostrar a los fanáticos que estás interesado y que haces todo lo posible por ganar. Ahora siento que están haciendo eso. Algunas veces las cosas se ponen malas porque los jugadores olvidan el propósito, pero aún así vamos por el camino correcto”.
La llegada de Garner a los Astros, no fue una cura inmediata, pues heredó los mismos elementos del dirigente anterior, y nunca creí que Garner, esperara algo diferente de lo que sucedía con Jimy Williams.
“Bueno, creo que sí”, precisó Garner. “Los mejores peloteros que tenemos lo hicieron bien en el pasado. Lógicamente espero que hagan lo que hicieron en años anteriores. Si miras a los números de antes de Jeff Bagwell, Lance Berkman y Jeff Kent, esperas que hagan lo mismo ahora. Pero no lo han hecho. La temporada tiene sus altos y bajos. Algunas veces vas a estar arriba, y otras, vas a batallar. Por muchos meses este equipo ha batallado y ya es hora de que rinda con fuerza. Sería buena idea comenzar una seguidilla de victorias para que los números suban un poco”.
SIEMPRE COLABORADOR
Los medios de comunicación están de fiesta porque Garner, sin duda alguna, es el personaje ideal para entrevistar todos los días ya sea que el equipo pierda o gane. A los periodistas les gusta su estilo.
“En primer lugar, soy básicamente optimista”, manifestó Phil. “Y disfruto la vida hoy, la disfrutaré el próximo año y después de eso, seguiré haciendo lo mismo. Creo que hay varias razones de ser feliz. No hay duda que la vida ha sido buena conmigo. He tenido la oportunidad de jugar beisbol, de ser entrenador y de ser dirigente. Y me he sentido bien en todo lo que he hecho”.
Para entrar de lleno a las interioridades de los Astros, pregunté a Phil, que si en realidad tenía un buen equipo.
“Quizá no sea tan bueno como se pensó al principio de la campaña”, indicó Garner. “Es difícil creer en ilusiones. Cuando agregas a tu equipo a un Roger Clemens y a un Andy Pettitte, la gente tiende a creer que no se perderá un solo juego. Lo bueno en beisbol es que al comienzo, nadie puede reclamar el banderín de campeonato. No importa los cambios que hayas hecho en la primavera, la temporada tiene que jugarse y es allí cuando resalta la realidad a primera vista. ¿Tan bueno como quisiéramos? Quizá no. Pero somos suficiente buenos para ganar. En otras palabras, no tenemos excusas”.
SIN REFORZARSE
La administración del equipo ha tratado diferentes formas de reforzar a los Astros y no sé si están satisfechos de alcanzar por lo menos un punto fuerte.
«Todo ha cambiado… Al principio de la campaña hubiera dicho que su punto más importante es su rotación de abridores, pero tuvimos lesiones que destruyeron nuestro «pitcheo», enfatizó Garner.
«A estas alturas puedo decir que el liderazgo de nuestros veteranos con su experiencia es el punto más fuerte. Para desdicha, el bateo no ha correspondido para fabricar un número suficiente de carreras», finalizó.