- Ejército nicaragüense pide aeronaves A-37, como las que usan El Salvador y Honduras, para interceptar a traficantes
- Lancha con 1,500 kilos de cocaína llegó de Colombia y sus tres tripulantes huyeron a pie
Consuelo Sandoval
El segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, General de Brigada César Delgadillo, reveló que entre 15 y 20 aeronaves bimotor operadas por el narcotráfico internacional surcan cada mes los cielos nicaragüenses, sin que la Fuerza Aérea pueda interceptarlos por falta de medios aéreos.
“Siempre hemos dicho que hay una cantidad de vuelos ilícitos que no hemos capturado, porque no tenemos medios de ese tipo de intercepción aérea, lógicamente esos vuelos ilícitos se realizan entre 15 y 20 vuelos al mes, son ilegales, no identificados, no reportados a las autoridades de Aeronáutica y por ende es una forma de tráfico internacional de drogas por avionetas tipo bimotor”, expresó Delgadillo.
El jefe castrense dijo que el Ejército requiere medios aéreos similares a los que tienen El Salvador y Honduras, que cuentan con aeronaves A-37 para interceptar esas naves ilegales tipo bimotor que desarrollan velocidades entre 400 y 450 kilómetros por hora.
Después de participar en el desfile de las academias militares de Centroamérica, realizado en conmemoración del vigésimo quinto aniversario del Ejército de Nicaragua, Delgadillo confirmó que tropas especiales apoyadas por la Fuerza Aérea emprendieron un operativo de persecución de los narcotraficantes que huyeron el pasado sábado, luego de dejar abandonados aproximadamente 1,500 kilos de cocaína en las cercanías de Sandy Bay, jurisdicción de Puerto Cabezas.
El jefe de la Fuerza Naval, Capitán de Navío Juan Estrada, dijo que la lancha cargada con la droga provenía de Colombia y señaló que los tres elementos que la transportaban se dieron a la fuga con la ayuda de algunos miembros de la comunidad costeña, tras hora y media de persecución de las tropas navales.
DESVENTAJA EN PERSECUCIÓN
“La lancha que estaban persiguiendo tenía tres motores y la nuestra dos motores, lógicamente era difícil alcanzarla, se hicieron unos disparos preventivos pero como veníamos detrás, unos 500 ó 600 metros, encallaron en la costa y tuvimos que tener más cuidado porque no podemos destruir la nuestra, bajamos y comenzó la persecución en tierra. Estando en tierra algunos comunitarios ayudaron a los narcotraficantes y entonces nos percatamos que estábamos dejando solo el cargamento y nos regresamos a protegerlo”, manifestó Estrada.
Delgadillo explicó que la región donde capturaron la droga constituye una zona aislada y es sumamente pobre, cuyas condiciones favorecen al narcotráfico, ya que éste ofrece mucho dinero para procurar el apoyo de la comunidad.
(Heberto Jarquín y Walter Treminio)
NARCOS SE ESFUMAN
A las 05:00 de la mañana de ayer domingo despegó un helicóptero de Bilwi (Puerto Cabezas) con una patrulla del Ejército de Nicaragua, que continúa rastreando el litoral de Dákura y Cabo Gracias a Dios, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), con el fin de encontrar a los tres prófugos que el sábado abandonaron una panga con un cargamento de 1,500 kilos de cocaína.
El fiscal de la RAAN, Douglas Vargas, negó que hayan detenido a los prófugos. “Parece que algunos comunitarios que conocen perfectamente la zona les ayudan, les dan albergue y hasta los guían cuando huyen de las autoridades”, declaró.
Vargas dijo que los tres narcotraficantes podrían tratar de cruzar la frontera hacia Honduras, donde la fuerza naval de Nicaragua no puede entrar a perseguirlos.
“Cuando se presentan estos eventos se establecen coordinaciones entre las fuerzas operativas de las marinas colombiana, nicaragüense y hondureña, para tenderle un cerco a los narcotraficantes, pero la extensión territorial y la abundancia de puntos ciegos dificulta la búsqueda de estos delincuentes”, explicó.
Vargas dijo que en la RAAN “conocemos casos de vuelos en la zona montañosa del Triángulo Minero, incluso obtuvimos información de una avioneta que supuestamente cayó en el sector de Sahsa, donde habrían muerto dos personas, pero en el rastreo realizado por el Ejército y la Policía no se encontró nada”.
CARGAMENTO CARO
El fiscal en la RAAN, Douglas Vargas, estima que los 1,500 kilos de cocaína decomisados el sábado en la zona de Dákura, hubieran sido vendidos a un precio de 7.5 millones de dólares en el mercado negro de Estados Unidos. El Ministerio Público solicitará hoy lunes a los tribunales que se proceda de inmediato a incinerar esta droga.