El pleito de Fidel y Mireya

Alberto L. Alemán Aguirre Roman, Times, serif»>Golpes en la mesa El pleito de Fidel y Mireya Alberto L. Alemán Aguirre Las relaciones Panamá-Cuba están en una crisis que, curiosamente, será superada con la mayor probabilidad la otra semana. La situación es compleja y tiene diversos ángulos. Es evidente que el dictador cubano Fidel Castro se […]

Alberto L. Alemán Aguirre

Roman, Times, serif»>Golpes en la mesa

El pleito de Fidel y Mireya


Alberto L. Alemán Aguirre




Las relaciones Panamá-Cuba están en una crisis que, curiosamente, será superada con la mayor probabilidad la otra semana. La situación es compleja y tiene diversos ángulos.

Es evidente que el dictador cubano Fidel Castro se tomó como algo personal la posibilidad de indulto a estos 4 individuos, en especial para Luis Posada Carriles. Este oscuro personaje es señalado por Cuba de ser el autor del atentado que hizo volar en pedazos en pleno vuelo un avión de Cubana en 1976, en la ruta Barbados-La Habana, con 73 personas a bordo. Sin duda, un deleznable acto terrorista.

Le achacan además atentados diversos y complots para matar a Castro, incluyendo el del 2000 en Panamá. De ahí la tajante postura cubana.

No obstante, la diplomacia (¿?) isleña usó un lenguaje ofensivo y arrogante con la presidenta Mireya Moscoso, el jefe de un Estado con el cual Cuba tenía aún relaciones. “Serviles”; “lacayos del imperialismo”; “peones”. Ésos son los epítetos oficiales que usa el comunismo cubano para referirse a otros países como Nicaragua o Costa Rica que correctamente reclaman aperturas democráticas en la isla.

Pero al parecer, la diplomacia cubana, venida a menos tras la desaparición de la URSS, no distingue entre notas diplomáticas y textos de Granma. En este caso, llegó a hablar de la “inmoralidad” de la Presidenta si concedía el perdón. ¡Uf!

Con su actitud, Cuba solamente logró acelerar una decisión aparentemente ya tomada, enfurecer a Moscoso y servirle en bandeja la oportunidad para proceder. Los rumores del indulto circulaban desde hacía un tiempo y fueron detectados por el espionaje.

Muy curioso. Con su alegato, Cuba se contrapone al derecho soberano que invoca para sí misma cuando la comunidad democrática mundial le exige libertades y democratización, justificando la inhumana represión de los disidentes, la ejecución de aquéllos que, desesperados, tratan de huir del infierno castrista.

Conceder el indulto es una prerrogativa del jefe de Estado en las leyes panameñas que indudablemente Moscoso posee.

Muy atrás quedaron los tiempos en que Cuba exportaba su revolución y que se atrevía a guerrear en Angola. ¿Será esa verborrea procaz una consolación nostálgica para el otoño de un decrépito patriarca?

Veamos cómo se ve al otro lado. Moscoso entregará el poder el próximo miércoles. En círculos de prensa panameños se da por un hecho casi seguro de que una vez fuera del poder se irá a vivir a Florida.

Son de sobra conocidos los vínculos de su hermana Ruby, la Primera Dama, con el exilio anticastrista. Ella misma lo confirma. Vivió varios años en Miami, en la época del régimen militar. Se atribuye a Ruby Moscoso la gestión en pro de los indultados.

Es evidente: el gesto congraciará a Moscoso con el influyente exilio miamense, tan decisivo en la última elección presidencial de EE.UU. Aunque se ha negado oficialmente, se dice que el año pasado el secretario de Estado Colin Powell solicitó a la Presidenta conceder el perdón. “Fue un rumor fuerte aquí; eso se cree”, me dijo una periodista panameña.

Uno de los argumentos de la Presidenta es razonable. Nadie podía garantizar que el futuro gobierno no extraditará a Posada a Cuba o a Venezuela, donde no hay una garantía de un proceso justo.

Es realmente extraño que a días de irse, Moscoso se haya decidido a lanzarse a una crisis de este tipo, como para poner un obstáculo más al nuevo gobierno. Torrijos manifestó que restablecerá las relaciones con La Habana, a lo cual tiene todo el derecho.

Y todo lo sucedido denota una cosa: la falta de una continuidad en la política exterior panameña y su sujeción a personalismos.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí