Luis Vélez O.
Es verdaderamente grato que el diario LA PRENSA haya dedicado en menos de una semana, dos editoriales a la educación. Esto revela que se está abriendo el camino para instalar un diálogo nacional serio sobre el tema educativo. Obviamente la problemática nacional en torno a la educación es ampliamente conocida y no es práctico perder el tiempo en discutir si los reportes del Ministerio de Educación son más precisos que los presentados por ANDEN; como se dice popularmente “a los dos y con miedo”. Es necesario que la sociedad civil participe activamente en la búsqueda de alternativas viables para resolver de manera eficiente los problemas básicos de este sector.
Desde mi punto de vista, ya existen políticas generales suficientemente consensuadas que podrían servir de inicio a este diálogo, tal vez lo conducente sería encontrar la forma realista en que pudieran ejecutarse. Es posible que nos estemos centrando exclusivamente en la falta de recursos económicos, pero ¿qué pasaría si en un arranque de civismo y cordura la Asamblea Nacional asignara un presupuesto a la educación básica tres veces mayor que el del presente año? ¿Existe en el país capacidad a todos los niveles para traducir esos recursos en indicadores mejorados? ¿tienen nuestros docentes las competencias necesarias para lograr egresar alumnos con altos rendimientos? ¿tiene el Ministerio de Educación la capacidad para atraer y atender a todos los alumnos que se encuentran fuera del sistema? ¿cuál es la verdadera causa por la que esos 800 mil niños y niñas están fuera del sistema educativo?
Éstas y muchas preguntas más habrían de ser contestadas en ese diálogo, en donde todos los participantes se despojen de politiquería, intereses personales, etc., y se fijen como objetivo la búsqueda de una mejor educación para las futuras generaciones de nicaragüenses.