- Eliminarán los desembolsos de dinero que entran al país através de proyectos específicos
Gabriel Sánchez Campbell
A partir del próximo año, los miembros de la Comunidad Internacional podrían pasar directamente su ayuda económica a Nicaragua a través del Presupuesto General de la República, eliminando así lo que han llamado el síndrome de proyectos, una situación que de hacerse efectiva podría optimizar el gasto de la cooperación en el país.
El punto central de la propuesta es eliminar los desembolsos de dinero que entran al país a través de proyectos específicos, de forma que esa plata sea utilizada en la forma que el Gobierno estime más conveniente al momento que elabora el Presupuesto General de la República, para que así se le dé prioridad a las áreas de mayor interés de desarrollo.
“Que no sea dinero atado a proyectos específicos, sino que sea dinero de libre disponibilidad”, consideró Kees Rade, Embajador de Holanda en Nicaragua, quien informó que de momento gran parte de países miembros de la Comunidad Internacional han coincidido en dar la cooperación a través de este nuevo modelo de cooperación.
El modelo es una matriz de datos que incluye cinco componentes, dentro de los cuales figura en primer lugar, el cumplimiento de las metas económicas y macroeconómicas. Luego está un componente de evaluación social, está el de la empresa privada, el de la gestión gubernamental y la gobernabilidad en el país.
Por ejemplo, en el caso del componente macroeconómico, se podría analizar el cumplimiento de metas de recaudación. Con el social, el nivel de cumplimiento de las Metas del Milenio. En el de Empresa Privada, la mejora para el clima de negocios y en el del Gobernabilidad, si las resoluciones o desempeño de otros poderes del Estado como el Judicial no atenten con la seguridad jurídica del país.
El monto de la cooperación que podría entrar al país por medio de este modelo es entre 60 y 100 de los 500 millones de dólares con los que la Comunidad Internacional apoya las finanzas públicas.
Según Amparo Bavillivian, la representante del Banco Mundial en Nicaragua, esto ayudaría a bajar los costos de administración de los proyectos en menos del dos por ciento pero da la posibilidad al gobierno a decidir qué prioriza para su gasto contra la pobreza.