- Desmienten que Policía retomó control del principal santuario musulmán chiíta de Irak
- Rebeldes entregan llaves de la mezquita del Imán Alí a líderes religiosos
Agencias
NAYAF, IRAK.- Los seguidores del clérigo radical chiíta Moqtada al-Sadr “entregaron las llaves” del mausoleo del Imán Alí este viernes a los representantes del ayatolá Alí Sistani, el máximo líder religioso chiíta, en la ciudad santa iraquí de Nayaf, donde los enfrentamientos causaron 77 muertos desde el jueves.
“Las llaves fueron entregadas a la oficina” del ayatolá, declaró a la AFP Al Sayyid Murtadha al Kashmir, representante en Londres del ayatolá Sistani, una figura emblemática.
Horas antes el gobierno iraquí anunció que la Policía había entrado en el mausoleo, donde detuvo a 400 milicianos, pero un periodista de la AFP presente en el lugar comprobó que los milicianos seguían ocupándolo.
Efectivamente, las puertas del mausoleo fueron cerradas con llave hacia las 17H30 locales para demostrar “nuestra intención de entregar el control de este lugar santo a la Marjaiya”, la máxima autoridad chiíta de Irak, declaró a la AFP Abu Mustafá, responsable del Ejército del Mehdi, la milicia de al-Sadr.
Muchos milicianos y simpatizantes de al-Sadr permanecían dentro del recinto del mausoleo y en sus alrededores y en el sur de la ciudad estallaron combates de nuevo.
Horas antes, el jefe radical “pidió a sus combatientes que siguieran luchando”, según Chaibani. El portavoz aseguró además que Moqtada al-Sadr sigue en Nayaf, de donde no se irá, y que el anuncio del gobierno iraquí de que la Policía había entrado en el mausoleo y había detenido a cientos milicianos “suscita ironía”.
DESMENTIDO DEL PENTÁGONO
En Washington, un responsable de Defensa estadounidense desmintió las informaciones del gobierno iraquí sobre la entrada de la Policía en el mausoleo. “Seguimos en el exterior del mausoleo, igual que la Policía iraquí”, aseguró.
El jueves por la noche, al-Sadr instó a sus milicianos a entregar el mausoleo a la Marjaiya, aunque se negó a que depusieran las armas como exige el gobierno interino iraquí.
“Este ejército es la base del imán Mehdi y no tengo derecho a disolverlo”, aseguró.
El ministro sin cartera Kasem Daud había advertido: “En caso contrario, habrá una operación militar”.
El jueves, el entorno de al-Sadr amenazó con atacar los yacimientos petroleros.
Por otro lado, el ejército norteamericano informó que dos soldados perdieron la vida y otros tres resultaron heridos cuando su patrulla cayó en una emboscada tendida por la guerrilla cerca de Samarra (norte de Bagdad).
MÉDICOS HABRÍAN AYUDADO EN VEJACIONES
Médicos del Ejército de Estados Unidos que trabajaban en Irak colaboraron con interrogadores en las vejaciones contra prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib en las afueras de Bagdad, según un artículo publicado el viernes en la revista médica The Lancet.
El profesor Steven Miles, autor de la información, cita evidencias de que algunos médicos falsificaron certificados de defunción para encubrir muertes y ocultaron pruebas de golpizas.
“El sistema médico colaboró con el diseño y aplicación de interrogatorios psicológica y físicamente coercitivos”, dijo el profesor de la Universidad de Minnesota.
Un detenido, que se desplomó tras una paliza, fue reanimado por médicos para que los maltratos pudieran continuar, dijo Miles.
El Pentágono negó estas versiones.
VIOLENCIA EN OTRAS PARTES
En Bagdad, murieron diez personas y 79 fueron heridas desde el jueves, sobre todo en el barrio chiíta de Sadr City, donde hay violentos enfrentamientos entre el ejército estadounidense y los partidarios de Moqtada al-Sadr. Las fuerzas de Estados Unidos lanzaron dos ataques aéreos contra la agitada ciudad iraquí de Faluya el viernes, dijeron fuentes médicas y testigos. Dos personas murieron y seis resultaron heridas en el primer ataque a esta ciudad bastión de la resistencia antinorteamericana.