Harold RizoEspecial para la prensa
El panorama económico del país es sombrío, y esta percepción es compartida no sólo por la población nicaragüense, como lo refleja la última encuesta de Cid Gallup, también por el Ministerio Británico para el Desarrollo Social (DFID).
Esta entidad asegura que el crecimiento económico registrado en los últimos años ha sido desigual, lo que se traduce en mayor vulnerabilidad para los sectores más pobres.
“Hemos tratado de analizar por qué este crecimiento ha sido bastante bajo y desigual, el porcentaje de pobreza no ha disminuido mucho en términos de la cantidad de inversión”, señaló Geraldine Murphy, asesora del DFID.
APOYO A COMPETITIVIDAD
Ante este panorama se ha creado un nuevo proyecto a través del cual se pretende mejorar la competitividad y producción en el país. Según análisis realizados por este Ministerio hay una mala coordinación de los organismos donantes y el Gobierno.
El esfuerzo más sustantivo de parte del Ejecutivo para corregir esta debilidad, ha sido el establecimiento de las mesas de coordinación (participan donantes, Gobierno y sector privado), instrumento que no ha alcanzado los niveles proyectados.
Por ello este programa pretende servir como una especie de mediador entre los organismos multinacionales y el Gobierno, a fin de buscar alternativas que permitan aumentar el acceso de los sectores más pobres a los beneficios de crecimiento.
En síntesis, lo que pretende es ayudar al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial a que los sectores mas vulnerables puedan participar y beneficiarse a través de un acceso mas fácil a mercados regionales e internacionales.
El DFID plantea que las Pequeñas y Medianas Empresas (Pyme) forman la base de la economía, sin embargo el panorama para su desarrollo es incierto, porque no son competitivas en mercados regionales e internacionales, los estándares de calidad que exigen son difíciles de cumplir. Asimismo se enfrentan a algunas barreras para entrar al sector formal, lo que se convierte en una grave limitante al no permitir el acceso a créditos y contratos con grandes empresas.
“Queremos apoyar al Gobierno para mejor el clima de negocios en el sector de la pequeña y mediana empresa, la cual está operando en un entorno que no es apropiado”, sostuvo Murphy.
Ayuda para tres años
Para corregir las debilidades anteriormente planteadas, el DFID ha destinado un monto de aproximadamente 540 millones de dólares que se invertirán a través de este programa en un período de tres años.
La intervención del Ministerio será vía financiamiento, porque se contratarán especialistas en el tema de mercadeo y comercialización.
“No vamos a tener directamente relaciones con las empresas, nuestra idea es fortalecer la capacidad de los gremios de las Pyme y también las asociaciones de productores, para ayudarles en diferentes aspectos como la mejoría de la comunicación con sus socios, especificó esta asesora para el sector privado del DFID.
Este Ministerio ha concentrado la asistencia hacia los países mas pobres de África del Sur y Asia, pero también contribuye en la reducción de la pobreza y al desarrollo sostenible en América Latina, Oriente Medio y Europa del Este.
El DFID es accionista del uno por ciento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del cinco por ciento del Banco Mundial.
Causas de la pobreza
Según el Ministerio Británico, las principales causas de la pobreza en América Latina y especialmente Nicaragua son que existe una desigualdad y exclusión social hasta ahora no corregidas, hay una falta de competitividad y acceso al mercado de las Pyme, y una limitada sensibilidad gubernamental frente a los pobres.