Luis Arturo Ponce Paguaga
En la edición de LA PRENSA del sábado 14 de agosto aparece un artículo de Eduardo Enríquez sobre las cualidades que deben observarse en los candidatos a la hora de hacer la mejor selección el día de la votación.
Menciona básicamente tres aspectos a tomar en cuenta que son: capacidad y experiencia, si tiene un plan coherente y si tiene la capacidad para actuar con independencia de los caudillos. Son totalmente acertadas estas afirmaciones, sólo que en nuestro país, el primero de los aspectos debe ser la independencia de los caudillos.
Esa tiene que ser la primera prioridad que se debe considerar a la hora de hacer la selección. Los recientes gobiernos que hemos tenido así lo han demostrado, pues basta con mencionar a doña Violeta de Chamorro, Enrique Bolaños, Eduardo Montealegre y Herty Lewites. Estos cuatro personajes tienen en común que no se han dejado manosear por los caudillos anteponiendo antes los intereses de la nación a cualquier chantaje al que pudieran haber sido objeto de los caciques. Ya sabemos que cualquier candidato que no cumpla con esta condición significará atraso, miseria, pobreza, desempleo, robo, entre varias cosas, que es lo que nos han recetado en los años anteriores.
Con respecto a la capacidad y experiencia hay que decir que en nuestro país hay mucha gente capaz dentro de la empresa privada con la experiencia suficiente para poder desempeñar un cargo de alcalde o bien de Presidente de la República.
Finalmente, en cuanto al plan coherente sólo debo decir que cualquier alcalde puede tener un plan coherente para cumplir con las necesidades del municipio, y de no tenerlo para eso están los asesores para que lo apoyen, en realidad lo importante es cumplirlo.