- Fue acuchillado cuando le reclamó a su vecino porque se había tomado toda la gaseosa
- Según el dictamen forense el joven tenía cinco estocadas en los costados y en el tórax
Luis Alemán Saballos
Allan Luis McKenzie, de 23 años, murió de cinco puñaladas que le propinó su propio vecino, con quien discutió aparentemente por un trago de gaseosa, mientras tomaban licor en una esquina del barrio Cuba, en el Distrito Dos de Managua.
Según informaciones de la Policía, McKenzie recibió cinco estocadas con una navaja que portaba Marlon Sánchez, muriendo minutos después en la sala de emergencias del Hospital Antonio Lenín Fonseca.
La versión policial señala que McKenzie estaba tomando licor con otros familiares en una casa ubicada del Puente León, dos cuadras hacia el Oeste, y que cerca de la 1:00 a.m. de ayer domingo, se cruzó al frente de la vivienda donde se encontraban tomando licor otros jóvenes del barrio.
Al lugar se presentó Sánchez, quien pidió un trago de gaseosa, pero cuando éste tomó la botella, McKenzie le dijo que no se la tomara toda porque hacía falta que todos pasaran.
En ese momento se registró una discusión y nuevamente McKenzie le recordó a Sánchez que todo el líquido no era de él y le dio un golpe. Sánchez no tomó en serio el incidente, pero McKenzie le lanzó otro golpe en la cara, lo que supuestamente molestó a Sánchez, quien sacó una navaja con la que le propinó cinco estocadas en los costados y en el tórax.
MURIO EN EL HOSPITAL
Un tío de la víctima fue alertado sobre el incidente y sacó su camioneta en la que trasladó al muchacho al Hospital Lenín Fonseca, pero al ingresar a emergencias le informaron que había fallecido.
Luisa García Toruño, cuñada del joven McKenzie, declaró que éste estaba tomando licor en su casa y salió a la calle aparentemente a orinar, cuando fue atacado por un grupo de jóvenes entre los que se encontraba Sánchez.
“Yo los vi que estaban juntos y aparentemente discutían pero después se abrazaron, de pronto él cayó al suelo, mientras que Sánchez salía corriendo con un arma en la mano”, declaró García.
MURIO SIN CONOCER A SU HIJO
Según la señora Ruth McKenzie, madre del ahora occiso, su muchacho no logró conocer a su hijo, quien nació precisamente a la hora en que éste moría.
“Esa noche yo llevé al hospital a la esposa de mi hijo, Fátima Quintero, porque estaba a punto de dar a luz”, declaró.
“Él trabajaba en una compañía de construcción y nunca tuvo problemas con el hombre que lo mató, no eran ni amigos, ni enemigos”, apuntó.
EXPEDIENTE POLICIAL
Allan McKenzie estaba siendo procesado en el Distrito Dos de Policía por lesiones que había propinado a Álvaro Ramos Morales, miembro de la pandilla “Los Acuarelas”, a quien lesionó con un tubo en la cabeza, el pasado 6 de agosto.