El Papa reza frente a la entrada de la gruta de Massabielle, en el mariano Santuario de Lourdes, tras oficiar la misa de la Fiesta de la Asunción ante unos 300 mil fieles de todo el mundo.

Papa arremete contra aborto y eutanasia

En mala condición, pidió en polaco: “Ayúdenme” EFE, AP LOURDES, FRANCIA.- El Papa Juan Pablo II hizo ayer desde el Santuario de Lourdes un apremiante llamamiento a los hombres y mujeres para que hagan “todo lo que esté en sus manos” para que la vida sea respetada “desde la concepción hasta su fin natural, ya […]

  • En mala condición, pidió en polaco: “Ayúdenme”

EFE, AP

LOURDES, FRANCIA.- El Papa Juan Pablo II hizo ayer desde el Santuario de Lourdes un apremiante llamamiento a los hombres y mujeres para que hagan “todo lo que esté en sus manos” para que la vida sea respetada “desde la concepción hasta su fin natural, ya que es un don sagrado del que nadie puede apropiarse”.

Con estas palabras, el Pontífice condenó el aborto y la eutanasia ante decenas de miles de personas, entre ellas miles de enfermos.

Con una voz frágil y por momentos jadeante, Juan Pablo II ofició el domingo una misa al aire libre para cientos de miles de peregrinos, muchos en sillas de ruedas, en las inmediaciones del Santuario de Lourdes, al que acuden numerosos católicos en busca de salud.

El anciano Papa se refirió también al papel que corresponde a las mujeres en esta época marcada por el materialismo y la secularización y que es, según precisó, el que sean “testimonios de aquellos valores esenciales que se ven sólo con los ojos del corazón”.

Esta referencia a las mujeres se ha producido quince días después de que el Vaticano hiciera público un documento en el que condenó el feminismo radical y la llamada “ideología de género”, por considerar que la diferencia entre sexos viene minimizada, el individuo se cree con derecho a elegir su género sin tener en cuenta su propio sexo, y se llega a equiparar la homosexualidad con la heterosexualidad.

En un momento de la ceremonia, el Papa pidió en polaco: “Ayúdenme”, mientras enfrentaba problemas para pronunciar su homilía en francés. Algunos ayudantes le acercaron un vaso de agua, y el Pontífice dijo que quería completar su mensaje.

Al final lo logró, aunque saltándose varias secciones, y elevó su voz para expresar su “sincero afecto” por los enfermos.

La multitud aplaudió en varias ocasiones para alentar al Pontífice de 84 años, quien sufre el mal de Parkinson así como padecimientos que le han atrofiado la cadera y una rodilla.

La misa representó el clímax de la visita de dos días realizada por el Papa a Lourdes, una población en los Pirineos, donde la tradición católica indica que Santa Bernardita tuvo visiones de la Virgen María, dentro de una gruta, en 1858.

Muchos peregrinos enfermos escucharon la misa en sillas de ruedas, cubiertos por frazadas en medio del frío matinal. Numerosos jóvenes permanecieron sentados sobre la hierba, en un campo desde el que se aprecia la gruta.

Los feligreses ovacionaron al Papa, cuando se dirigió al altar. Las autoridades estiman que unos 300,000 asistentes llegaron a la misa.

SANTUARIO DE MILAGROS

El Santuario de Lourdes, donde los católicos rezan y encienden velas, tiene un significado especial para los enfermos.

Miles de personas se han dicho sanadas por el agua del manantial subterráneo en la zona, y la Iglesia ha reconocido 66 de esos casos como milagros.

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