AP
WASHINGTON.- En contra de toda lógica convencional, la Junta de la Reserva Federal ha decidido aumentar las tasas de interés en este año de elecciones.
El presidente de la junta, Alan Greenspan, quien es republicano, ha tomado la decisión pese a que uno de sus correligionarios, el presidente George W. Bush, trata de ser reelegido a la Casa Blanca en medio de una opinión adversa por el estado de la economía estadounidense.
La medida no ha sido criticada en lo absoluto por el presidente Bush y su equipo económico, y por el contrario se han referido a los aumentos de la tasa de interés como una señal de confianza de solidez económica.
Con el objeto de demostrar su respaldo por Greenspan, Bush lo volvió a ratificar en junio, por quinto período en el cargo, poco antes de que comenzaran los incrementos.
Muchos economistas consideran que Bush, consciente de las tensas relaciones que tuvo su padre con Greenspan, se ha esforzado por establecer buenas relaciones con el presidente de la junta.
Asimismo señalan que los tiempos han cambiado.
“Cuando el padre de Bush se postuló a una reelección, el estado de la economía no tenía visos de superar la recesión. En esta ocasión, la recesión comenzó antes, lo cual ha permitido que la economía supere el ciclo antes de las elecciones”, señaló David Wyss, principal economista del índice Standard & Poor, en Nueva York.
Sin embargo, la economía ha perdido 1.1 millones de empleos desde que Bush asumió la Presidencia de Estados Unidos.