- Beltrán, un bateador de líneas y jonrones
- 120 bases se ha robado en 132 intentos Carlos Beltrán desde el 2000 hasta el momento. Con unas zancadas bien coordinadas, corre con velocidad. Toma las bases con instinto y todo parece indicar que roba cuando quiere; ha salido exitoso en
el 91% de esos 132 intentos
René Cárdenas
(II y última parte)
Todo bateador que llega a Houston, examina las distancias que hay del plato a la barda y, la cercanía del jardín izquierdo, es una invitación para hacer ajustes y tratar de jonronear por allí. A algunos peloteros les inquieta la idea y a otros no. No sé si a la larga, Carlos Beltrán podría ser víctima de esa distracción.
“Yo diría que no”, indica Beltrán. “Cada vez que me paro frente al plato no pienso en jonrones. Lo que hago es pensar cómo poner la bola en juego. Los jonrones salen cuando se hace buen contacto. La bola va a salir no importa donde sea. No creo que tendré problema alguno con la topografía general del estadio”.
Carlos considera que es bateador de líneas y no de poder; es más, lo que le interesa es ayudar al equipo y no distinguirse por obtener un gran número de jonrones.
El balanceo compacto que Carlos usa para batear le permite hacer contacto, pero la rapidez con que saca el bate de la zona, le hace generar buen poder. Además de ser un bateador de paciencia, fíjese que siempre busca la recta al principio del conteo. Usando el formato de poner los dos primeros lanzamientos en juego, logró batear .388 desde 2001 a 2003 con bateo largo de .695.
Según informan los buscadores de talento, Beltrán sacrificó un poco el promedio de bateo en años pasados por el de largo alcance. Los dirigentes opositores le fuerzan a batear a la derecha, pero Beltrán, como ambidextro, genera la misma fuerza a los dos lados. Las estadísticas dicen que hace más daño al principio del juego, porque se vuelve un poco impaciente en las últimas entradas.
Su atributo de leer bien los batazos al aire, le permite navegar en el terreno para capturar los más difíciles. En la escala del 1 al 10 tiene un brazo clasificado como 5, sin embargo tira con puntería y se enorgullece de tirar al plato para evitar carreras. Toda esta habilidad natural le hace ser un peloterazo, creo yo; pero, ¿qué dice el alto mando del equipo?
“Beltrán es un pelotero de ensueño”, dijo Tal Smith, presidente de los Astros. “Cuando tratas de describir al máximo jugador, aquel que tiene velocidad, defensa, poder, que batea con consistencia, que roba bases, que toca la pelota, es Beltrán; este muchacho puede hacerlo todo. Ni siquiera tiene una debilidad. Es un jugador emocionante. Con los Reales en Kansas City, sobresalió en todos los elementos y si no lo conservaron fue porque el equipo no es contendor; porque está en un mercado más pequeño y porque va en otra dirección. Carlos es un jugador maravilloso que será una chispa para nuestro equipo”.
Smith, en 1961 fue uno de los creadores del equipo de los Astros que debutó en la Liga Nacional en 1962 y ayudó a formar muchas de las novenas del club en tiempos malos y buenos. Lógicamente, Tal, recuerda a todos sus peloteros y es posible que Beltrán le traiga algún recuerdo.
“Sin temor a equivocarme, viene a mi mente el nombre de César Cedeño”, dijo Smith. “Existe mucha similitud entre ambos. Carlos se parece muchísimo a César, especialmente cuando fue joven. CC llegó a nuestras filas y disfrutó de una carrera envidiable y muchos dijimos en aquel entonces, que tenía madera para ir al Salón de la Fama, pero se quedó corto por lesiones sufridas y otros factores. Carlos es sin lugar a dudas el pelotero más emocionante que hemos tenido desde la era de César Cedeño”.
Todo parece indicar que la presencia de Carlos, en las filas de Houston, infundió ánimos insospechados entre sus compañeros, que con gracia y buen espíritu aceptaron los cambios en la alineación sin que se alterara la armonía en lo más mínimo.
“Eso se debe al carácter de nuestro equipo”, explicó Gerry Hunsicker, gerente de los Astros. “Todos estos peloteros quieren ganar y saben que el club viene primero que ellos. Craig Biggio se ha movido de posición varias veces en su carrera. Lance Berkman jugó todos los jardines en las menores y algunas veces en las Mayores. En resumen, este tema no ha sido motivo de desencanto.
Creo que si Hunsicker tuviera la plata disponible en su cuenta bancaria, firmara a Carlos en un instante; pero prefiere no distraerlo mientras el chamaco se concentra en demostrar lo que vino a hacer por Houston: ayudar a ganar la División.
Si los Astros no ganan la División este año, sufrirán un gran dolor de cabeza. En el invierno pasado, cuando firmaron a Andy Pettitte y a Roger Clemens, el equipo, de súbito se consideró un contendor para los juegos de desempate, pero con todo, no será fácil ganar el banderín, aunque los dos lanzadores se mantuvieran saludables. Es algo difícil de vaticinar. El problema es que cada día el equipo se vuelve más viejo y más lento. Con la llegada de Beltrán, recuperaron velocidad y fortalecieron la banca con Jason Lane.
IRA AL MERCADO
Soy del parecer que Beltrán, es el jugador que todo gerente general de Grandes Ligas sueña tener en su equipo. Carlos, sin lugar a dudas, es una de las máximas estrellas; es un jugador que sobresale en el beisbol de nuestros días. Para este sencillo y joven pelotero de buenas maneras, el cielo es el límite en lo que puede hacer y me temo que los Astros no puedan retenerlo en 2005.
“Cuando completamos este canje, no hicimos planes para el próximo año”, dijo Hunsicker. “Es de sobra conocido que el agente de Carlos quiere llevarlo a la agencia libre. Y para ser justo con Beltrán, te digo que el chico ni siquiera conoce la ciudad; no conoce a sus compañeros y no conoce muchas otras cosas. Lo único que sabe es que fue transferido a un nuevo equipo y a un nuevo ambiente. Pienso que el tema se discutirá a fines de la temporada. Obviamente nos encantaría tenerlo aquí por mucho tiempo”.