Gustavo Ortega Campos
El presidente ejecutivo para Nicaragua de la transnacional italiana Parmalat, Aldo Camorani, fue removido del cargo la semana pasada y en su lugar vendrá temporalmente un personero de la compañía procedente de México, conoció ayer LA PRENSA, de manera extraoficial.
Las fuentes, que pidieron el anonimato, señalaron que Camorani viajó a finales de julio a Italia, luego que los socios de la empresa en Nicaragua, el grupo financiero Lafise, exigieran al Gobierno de Italia su remoción por supuestos ilícitos que cometió el empresario.
LA PRENSA trató de obtener las versiones de Parmalat y del Grupo Lafise, pero en ninguno de los casos fue posible.
Las fuentes indicaron que la molestia de los personeros de Lafise pudo haber surgido por el supuesto vínculo de Camorani con un personaje que mantiene una demanda judicial en contra de ese grupo financiero, porque al parecer el empresario italiano facilitó documentación confidencial para perjudicarlos.
La fusión de Parmalat con Lafise, propietarios del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), se realizó el 13 de marzo pasado luego que los ejecutivos nicas asumieron la deuda, de unos cinco millones de dólares, que la empresa láctea tenía con dos bancos que habían embargado a la compañía.
Esta situación fue parte del escándalo que explotó en el mes de diciembre en la sede de la transnacional en Italia, cuando se descubrió malos manejos financieros por unos 18 mil millones de dólares de parte del ex presidente y ahora reo, Calisto Tanzi. Luego el Gobierno italiano asumió la dirección de la compañía.
Camorani confió después a LA PRENSA que un mes antes de que estallara el escándalo financiero del Grupo Parma, Tanzi le ordenó telefónicamente que le enviara una cantidad de dinero que no precisó, lo que hizo basado en una “relación de obediencia”.
“Eso ahora puede ser entendido como una operación extraña, no fue extraña, (sino) muy limpia y muy documentada sobre la mesa, como siempre queremos hacer las cosas”, subrayó Camorani en ese momento.
Camorani agregó en esa ocasión (febrero pasado) que viajó a Italia en diciembre para pedirle a los ejecutivos del grupo que “me devolvieran el dinero prestado”, pero aseguró que cuando llegó “no había nadie y todos estaban en la cárcel”.
En un comunicado que apareció ayer en LA PRENSA, Parmalat señala que Camorani fue designado para un nuevo cargo en la empresa en Italia.